2.5.08

Batallas épicas: Ciencia contra Magia


Un combate mortal entre autoproclamados superpoderes tomó lugar y fue televisado hace dos meses en la India: el fantástico método científico cuya luz pretende iluminar y explicar todo, contra una necromancia milenaria que se arrogaba el derecho de causar la muerte a distancia.

La magia, para muchos de los que confían en ella, es el camino corto que conduce a similares efectos que el largo y burocrático petitorio por un milagro ante una divinidad más seria, pero su ritual suele ser más sobrecogedor e impresionante que los ejercidos por sacerdotes convencionales. La sociedad india, como la peruana, tiene una larga tradición aún vigente de magos y brujos, a los que mucha gente recurre cuando Vishnú, Ganesha, Sarita Colonia, San Judas Tadeo o el mismísimo Dios suenan ocupados ante plegarias que claman cosas tan humanas como salud, dinero, amor, o en este caso, aniquilar de manera fulminante a tu enemigo.

Bajo la lógica expuesta, no es extraño que Uma Bharati, una ministra india del estado de Madhya Pradesh, haya denunciado ante la prensa que era víctima de un ataque de magia tántrica negra por parte de sus opositores políticos, lo que armó un gran alboroto en los medios y en la opinión pública de India, donde la creencia en la mística y la magia convive con un repunte tecnológico colosal y unos masivos índices de exportación de software.

Si pregunto quién de ustedes puede aseverar públicamente que "la magia negra no funciona", apuesto a que la mayoría dirá "yo". Si la aseveración cambia a "reto al brujo oscuro más poderoso de la India para que intente matarme", no dudo que muchos pueden pensarlo, dos, tres veces, o no se atrevan. Sanal Edamaruku, presidente de Rationalist International, lo hizo en vivo en directo, mientras debatía con el mago negro más afamado del subcontinente, Pandit Surinder Sharma.

Round 1

Mientras Sanal se ríe, Surinder comienza un ritual que en la tradición mágica asegura la muerte del ateo retador en solo tres minutos. Saca sus implementos mágicos, entre ellos un muñeco humanoide hecho de harina seca, atado con unos hilos especiales, y comienza a cantar el mantra "Om lingalingalinalinga, kilikili….”. Los camarógrafos y el mismo conductor del programa de TV en vivo, seguramente le rezan a Shiva para que la destrucción no caiga sobre ellos, pero pasan tres minutos, y Samal sigue riendo ante Surinder. ¿El brujo falló? No - dice Surinder - esperemos un poco más, a que caiga fulminado en vivo y en directo. La tensión se prolonga, y el mismo programa termina su emisión, pero los ratings están subiendo a la estratósfera en toda la India, así que el reto continúa como "Breaking News", interrumpiendo la programación habitual.

Round 2

Sanal no muere todavía. El mago Surinder cambia su aproximación metodológica ante este problema y decide usar otro conjuro, porque la tirada de salvación de voluntad de Sanal parece más alta de lo normal. Surinder saca un plato de agua y un cuchillo ritual. Le salpica agua a Samal en medio de oscuros cánticos. Sanal parece divertido. Surinder se aproxima a él con el cuchillo. Sanal ya no parece tan cómodo. Millones de espectadores se terminan su yogurt con curry. El ateo le advierte a Surinder que se supone que tiene que matarlo con brujería, sin ningún contacto físico. El brujo le dice que no se preocupe, que no va a clavarle la navaja, solo va a pasarla alrededor de su cuerpo.

Para matarlo.

El ritual continúa y Sanal ni se resfría. Esta vez Surinder no da un plazo de tres minutos, pero asegura que con este conjuro, la destrucción de su rival está a solo unos instantes. Pasan dos horas, los indios siguen pegados a la TV, Sanal lo único que padece ahora es, seguramente, dolor de piernas ante todo ese tiempo de pie. Surinder cree que no ha empleado el maná suficiente, y que sus chakras malignos pueden soltar más potencia. Pero para ello tiene que emplear un hechizo über. Surinder lo llama "el conjuro de la Última Destrucción", pero funciona solo de noche. Sanal le dice que esperará a su oponente después del ocaso.

Round 3

India TV anuncia por tres horas la batalla final, donde Pandit Surinder lanzará el conjuro de la Última Destrucción sobre el presidente de Rationalists International. Para ello, el brujo ha llamado a dos asistentes, aprendices que servirán de acólitos en este mortal y complicado sortilegio. Bajo el cielo abierto, llega el conductor del programa donde comenzó el reto, que servirá de moderador en este bombardeo necromántico. Pandit Surinder le ofrece a Sanal una última oportunidad de rendirse, porque él no podrá detener el conjuro una vez iniciado, y Sanal en cuestión de segundos se volverá loco, comenzará a gritar y se revolverá en una dolorosa y mortal agonía hasta morir.

- Adelante - dice el ateo.

El nombre de Sanal escrito en muchos papelillos mágicos, es quemado en la hoguera. Los cantos de Surinder y sus acólitos entran en resonancia, y se vuelven más agudos y más frenéticos a cada segundo. Ocasionalmente le salpican agua a Samal - "Om lingalingalinalinga, kilikili….” - le arrojan plumas negras, semillas quemadas - "Om lingalingalinalinga, kilikili….” - llega el momento dramático, y Surinder saca el muñeco hecho de harina, lo hace trizas con su cuchillo ritual y lo arroja a una maligna pira que ilumina la noche sin luna - "Om lingalingalinalinga, kilikili….”

Sanal Edamaruku parece estar más saludable que nunca. El conductor de TV hace un conteo regresivo y da por concluído el reto. El brujo tántrico Pandit Surinder ha sido derrotado ante millones de espectadores en el país que es sinónimo de tradición mística en el mundo. La nación de los yoguis y los gurúes acaba de vivir un importante episodio de su historia, la magia negra una derrota mediática, y el presupuesto de muchos brujos indios una merma considerable en el futuro.

La era de Acuario finalmente ha comenzado.

La historia contada de una manera más objetiva en el site de Rationalist International.

2 ahoys!:

Armando García Becerra dijo...

La magia funciona en la medida en que creas en ella. Igual que en D&D, mi estimado Fabber, es más difícil para un mago controlar la mente de un ser no-creyente en magia. Al final, todo es sugestión, si yo creyera en la magia y viene el tal Surinder apuntándome con un hueso de pato y me dice que me muero en 5 minutos, seguramente que a los 3 minutos me da un infarto. Pero si no le creo, evidentemente no me sugestiono y no me pasa nada. Asi que se confirma lo que siempre digo: "Yo no soy supersticiosos porque eso da mala suerte".
Nos vemos!

Carolate dijo...

¿Y ahora? ¿Qué hago con mis alumnos del curso de "Haga Magia con Cuco para Dummies"?

Yo no creo en brujas pero, haberlas haylas, como dicen en Galicia.