24.6.08

El Síndrome del Acento Extranjero

¿Los peruanos tenemos la tendencia rápida a adoptar acentos extranjeros? ¿Es un error de percepción o es un fenómeno tangible distintivo del peruano?

Este post de Choledad Privada señala lo que todos percibimos como una característica nacional: el dejo extranjero que se pega con inusual rapidez. Razones no faltan. Que levante la mano quien no se haya topado con el viajero que con solo una semana en Argentina regresa hablando como personaje de Poné a Francella por meses (o años, conozco casos), o que se queda una temporada en España y vuelve con unaz zetaz que ni el maz pintao de loz toreroz.

Los acentos extranjeros en el Perú sirven además para marcar una especialización gremial.

¿No vemos a los periodistas deportivos intentar hablar como porteños?

¿O al sacerdote católico con ese acento andaluz que no se le despega por décadas? 

¿Omito a los hiphoperos nacionales que hablan como panameños o boricuas, mi pana?

¿O a los estafadores milagreros que con un acento brasilero impostado (pregunten en las comunidades pentecostales) intentan vender el manto sagrado de Israel y dicen combatir a los mais grandes demonios da terra?

Al frente de Choledad Privada ha salido una respuesta de La Peña Lingüística, donde Miguel Rodríguez Mondoñedo nos expone que esto a veces es parte de un fenómeno normal en algunas personas con facilidad de adaptación, y que se repite en todas las culturas, por lo que no es distintivo del peruano. Esta aseveración inmediatamente entra en conflicto con la experiencia personal de quienes creemos percibir lo contrario: que el peruano especialmente tiene una facilidad para perder su dejo - sí, lo tenemos, me lo han remedado en el extranjero - y adoptar de manera acelerada y con  eficiente mímesis la del foráneo.

Por supuesto que todos en algún momento,  sean de la nacionalidad que sean, adoptarán el dejo extraño si es propio del medio que suele rodearlo. Aún así, nos parece que a la Pepa Baldesari, Guillermo Giacosa o Julinho les toma años sonar como peruanos, y al contrario, nuestros connacionales suenan inmediatamente contagiados por dejos extraños. Como en otros países nunca he sabido que se consideren inmediatamente contagiados por dejos ajenos, pasa uno a deducir que es un fenómeno nacional, sobre todo costeño y criollo.

¿Merece este tema un estudio comparativo para esclarecer si esta percepción es real o imaginaria? Me gustaría que sí. Los aspirantes a Mythbusters lingüisticos pueden dar la palabra final sobre esto.

Por último, cabe mencionar que tanto la respuesta de Rodríguez Mondoñedo en La Peña, como la de Daniel Salas en Gran Combo Club está cargada de una animadversión inmerecida al jocoso post de Choledad, que creo es producto de no entender la clave en la que va este recomendable blog que aborda los temas de discriminación y racismo desde una perspectiva hilarante. Choledad Privada trata el tema de lo cholo no en tanto "esos cholos" sino en un tono de primera persona plural, en el que todos nos reconocemos como cholos, sobrevolando sobre nuestras costumbres y estereotipos en todas las clases sociales y culturales con una intención autohumorística. Me he identificado y a veces sentido retratado con varios de sus posts, que suelen tener una ironía poderosa y bien manejada. 

Discrepo sobre todo cuando Salas menciona que la discusión sobre el tema en Choledad sea una discusión de inexpertos y que se deba dejar el tema a los profesionales. Al contrario. En lo que respecta a identidad y características nacionales he visto fallar a muchos especialistas. Este es un tema muy particular donde justamente sirve la opinión y percepción de todos los que pertenecemos al "objeto de análisis". ¿Los cholos no podemos discutir sobre nuestra choledad? Vamos, eso faltaba.

7 comentarios:

ocraM dijo...

no vale la pena gastar tantas líneas en otra movida más de la GCU: apenas ChP aparecen en Spencer y Utero TV les cae la policía del pensamiento y sus sobrelecturas cargadas de un academicismo rococó. qué raro que recién los descubran.

Dark Prince dijo...

Pues será que andando con lobos a aullar te enseñas: se me están pegando jergas mexicanas :S

Pero de vez en cuando los hueveo con la artillería jerguera peruana XD

Stuart Graham Verástegui dijo...

Pues yo a veces sueno como un tutti frutti de acentos. Casi nunca han dado con el origen de mi nacionalidad, ¡Ni siquiera peruanos en el extranjero! Hasta que suelto palabras bien peruanas, como el "ya" o cualquier palabra con el superlativo "azo": buenazo por excelencia. En un momento se me pego el hablar peculiar rápido de los chilenos, como yo hablo rápido a veces.

pero lo que mas se me pega son las palabras y dichos del país, como el "listo" de los colombianos que es como un ok, o el "que se yo" de los argentinos, y el "estimado" de los chilenos, claro esa casi no la uso porque es muy formal.

Uhm, tengo planeado escribir un artículo así pero por el momento puedo decir que el acento peruano es adaptable, quizá sea un derivado del acento peruano ribereño (eso lo saque del wikipedia), o tal vez inconscientemente venga del estigma que hemos ido teniendo de hace tantos años de que lo peruano es malo y lo extranjero es mejor. Y sho que se que se sho.

Armando García Becerra dijo...

he conocido personas del exrangero, que llegando a Perú y compartiendo conversación con nosotros, mantienen su acento y sus costumbres lingüísticas. A mí mismo se me ha pegado un poco el modo de hablar de los charapas cuando viví un tiempo con mis primos, se me ha pegado un pokito el acento uruguayo también porque hablo todos los días con ellos. Y debo decir, no sin cierta vanidad, que a algunos de los uruguayos con los que hablo ya se les sale lo peruano, me dice cosas como "buena voz", "bacan", y algunos han perdido el "vos" y dicen "tú". Creo que además de una cuestión de personalidad y de identidad es una cuestión de neutralidad de nuestro acento. A nosotros se nos hace muy facil imitar a voluntad el acento de cualquier persona, ya sea de argentinos, uruguayos (aun que no lo crean, hay diferencia), brasileros, chilenos, etc. pero quién de afuera ha podido alguna vez imitar a un peruano??, tendrían que neutralizar el acento y podría resultar algo, entonces, nuestro acento es como una especie de patrón básico sobre el que se pueden construir otros... les dejo este video, vean la parte donde le piden "peruano", casi al final: http://es.youtube.com/watch?v=pvIxL0FIRBQ&

Conozco un patita que cuando habla con españa por teléfono, le sale "Vale", "vosotros" plop!, no jodas, le dije, weon, tu eres peruano, me dijo, no tío, es que para estar identificado pues, no loko, un pokito de personalidad, se te puede pegar un poco el dejo, quizá inconsientemente si tienes facilidad de adaptación, pero al teléfono instantáneamente y cuando cortas te retransformas, no.

Angela Espinoza H. dijo...

Ummm creo que es cierto lo que dice Armando, nuestro acento, justamente permite que se nos peguen otros acentos con mayor facilidad. No es que nuestro acento sea neutro sino que tenemos facilidad para ello. Recuerdo que estve dos días en Arequipa (casi extranjero, jeje)y una semana tuve que pelear con mi lengua para regresar a lo limeño y una vez que estuve en Buenos Aires me dejo un mes con los ches contra mi voluntad, debi haber parecido una huachafa. Por cierto, si te das cuenta un brasileño que quiere - intencionalmente imitar a un argentino, no puede, no le sale bien. A nosotros sí, imitar a un charapa, a un chileno, a un gringo, a un japonés, a un chino, al que sea. Eso sí hay algunos atorrantes que - intencionalmente - quieren quedarse con el dejo extranjero por siempre.

Carolate dijo...

A mi no me queda otra. Si no quiero que mis pequeños se confundan con la forma de hablar, tengo que usar la Z "correctamente" y así evitar las preguntas tipo: ¿Mamá es casa o caza?

*sigh*

traileroperu dijo...

Un Brasilero jamás podrá imitar mejor que nosotros el acento Argentino porteño porque ellos hablan OTRO IDIOMA (portugués brasilero), es lógico que nosotros (y cualquier país hispanohablante) podrá imitar mejor a un argentino.

El Peruano tiene dramas mentales muy fuertes con los acentos extranjeros y muchos más al que se le pega el "dejo" a los cuatro días de estar de visita en un país que no es el Perú.