2.11.12

Lima: Revocatoria y cómo NO defender a Villarán

Terminó el principal conflicto en La Parada con un operativo contundente y mejor que el previo, pero acumulando en las dos acciones 4 muertos,  un centenar de heridos y saqueos en más de un sector de la ciudad. En el post anterior mi sugerencia de profano quedó simplemente sobrepasada por las acciones subsiguientes, que dejan el sabor ambiguo de un operativo exitoso, pero con pérdidas humanas que se incrementaron.

Esto sucede en la coyuntura de una revocatoria pendiente y ya en agenda sobre la permanencia de la alcaldesa Villarán en el cargo. A pesar de sus errores, como los que cometió en varias fases de su gestión de la crisis de La Parada y en otros aspectos de su gestión, personalmente estoy en contra de su revocatoria (y, además, del mecanismo de revocatoria en sí) principalmente por dos razones: 


a) La Reforma del Transporte. Es el proyecto que más me entusiasma de la gestión Villarán. La perspectiva de enfrentarse al statu quo del peor transporte público de la región, para cambiar las combis por un sistema más ordenado, es una luz al final del túnel por la que merece apostar y apoyarla. Este empeño basta por sí solo para no interrumpir su administración edil, aunque a veces parezca que es el único proyecto claro que tiene.

b) Honestidad en comparación a la anterior gestión. Estemos en contra o a favor de Susana Villarán, hay que reconocer que es diferente de la turbia gestión de su mudo predecesor, que en medio de silencios y argucias legales dejó muchas zonas oscuras y sospechosas, algunas ahora en investigación. Efectivamente, la sola honestidad no es vacuna ante una gestión desastrosa. Y aunque yo diría que la eficiencia edilicia de Villarán no alcanza ni lo regular, tampoco es el apocalipsis maya que componen sus más fieros detractores.

Recordemos que la revocatoria incluye una complicada sabanita para votar por todos y cada uno de los componentes del gobierno municipal elegidos hace dos años. Con esto en mente quiero llegar al 17 de Marzo de 2013 para votar, aunque SÍ a revocar algunos de los regidores de su partido, NO a la revocatoria de Susana Villarán. Además de ello, hay que sortear los insólitos argumentos de los más acérrimos defensores de Susana Villarán, los de trinchera, los "Susyboys". Su apología fanática de la gestión no solo la ciega de sus propios errores, sino que genera un efecto contraproducente en la opinión de los indecisos que se dan un poco de trabajo en seguir los acontecimientos. Como, por lo expuesto, me interesa que la alcaldesa permanezca en su puesto, paso a enumerar algunos de sus errores:

Victory! Los zerg mueren porque no tienen DDHH.

1Susana Villarán, autora de la Operación Impecable. La revocatoria y el operativo de La Parada sucedieron en la misma coyuntura temporal, y mucho de lo más importante de ambas, el mismo día. A nivel de algunos objetivos es un éxito visible de la gestión Villarán que no puede negarse mezquinamente. Pero en muchos otros aspectos, hay graves cuestionamientos. Muchos. Comenzando por los 4 muertos y el centenar de heridos que brillan por su ausencia en la mayoría de artículos de opinión de defensa de Villarán, escritos incluso al calor de estos acontecimientos, y sobre los que se quiere echar tierra rápidamente. Es peor aún el argumento de no preocuparse por sus muertes porque "tenían antecedentes", al más puro estilo de "nosotros solo matamos maleantes". Cabe mencionar, entre muchas otras cosas a enumerar, las contradicciones entre las afirmaciones sobre que el operativo fue coordinado entre el Ministerio del Interior y el Municipio, a lo que se añade que al Municipio no se le comunicó algo tan importante como la fecha del operativo. Redefina aquí qué se entiende por coordinación, por favor.

2. Presentar la oposición a Villarán como una turba de maleantes. Porque las amistades personales y las simpatías políticas se licúan con la línea otrora ecuánime de algunos periodistas. Cosas que uno esperaría leer en el estilo virulento de Aldo Mariátegui acaban por salir de la pluma de columnistas como Álvarez Rodrich, de manera lamentable e inesperada. Llamar "ratas gordas de mercado" a los impulsores de la revocatoria o tildar a los regidores del PPC, (quienes parecen saber más de gestión municipal que sus contrapartes en FS), de "maleantes de La Parada" resulta inusitado en líneas periodísticas que han tratado temas tanto o más vitales y espinosos sin perder la ecuanimidad. Cuando el poco centro existente se pierde, no debe sorprender cómo acaban los extremos.

3. Presentar la revocatoria como producto de una inmensa mafia conspiratoria: Y en la misma línea, por más que un par de los impulsores de esta medida (Castañeda y Marco Tulio) sean personajes cuestionables, no son una "mafia", palabra que comienza a significar cualquier cosa. Se cae en negar la existencia de muchos otros impulsores de esta medida, movidos simplemente por el descontento con la alcaldesa. La revocatoria, si bien es un mecanismo que causa más problemas de los que soluciona, es una salida legal por la que ha optado un sector movilizado de nuestros conciudadanos, con los que no concordamos. No es una gran conspiración de la "mafia" aprista-fujimorista-castañedista-pepecista. Es más, que todos esos grupos no sean de la simpatía de algunos no basta para endilgarles el epíteto de "mafia" de acuerdo a las circunstancias. ¿No son un ejemplo de miras cortas y falta de juicio todos esos personajes que tildan de "terruco" a cualquier cosa que se mueve en el espectro de la izquierda? Es el mismo recurso.

4. El JNE como enemigo. Peor aún, no guarda ninguna coherencia acusar a los miembros del JNE de estar coludidos con la mencionada "mafia", cuando están actuando conforme a ley en los plazos y trámites. Los mismos miembros del jurado a los que ahora se quiere pintar convenientemente de ¡montesinistas! son los que procedieron con la tacha de la candidatura de Alex Kouri, aplaudida en su momento por la ahora alcaldesa Villarán y sus medios afines. ¿Si estás conmigo, paladín de la justicia, si estás en contra, rata mafiosa? Otro ejemplo más del ya clásico doble rasero del sector político de sus defensores.

5. Súper Susana Villarán. Esto pasa cuando la simpatía política se confunde con la alucinación en proporciones cómic(a)s. Pensar que Villarán es a Lima como Batman a Ciudad Gótica es una broma de autoría tan miope como el comparar a Marco Tulio Gutiérrez con James Bond. Entre esos extremos se columpia el ridículo.

6. Santa Susana Villarán, que moriste en el martirio redimiendo nuestros pecados, ora pro nobis. Esto va muy específicamente por las caricaturas del buen Carlín, Y aquí inicio una cruzada: los que apreciamos el talento de este gran humorista gráfico debemos amenazar con votar por todos los candidatos que Carlin deteste, si sigue con esta tendencia. De esta manera podrá mantener su chispa al ser siempre oposición. Tenemos que recuperar su agudeza antes que se ahogue con estampitas santificadas como éstas.
Martirio de nuestra santa patrona. Estación Gamarra (saqueada).
Lapidada mientras movía el concreto desde EEUU, sabiendo/no-sabiendo del operativo.
Gracias por los favores concedidos, Milagroso Gatito de Schrödinger
7. La revolución no será tuiteada, ni feisbukeada, ni posteada. Que el superactivismo a favor de Villarán en redes sociales contrasta con un déficit de éste fuera de las internets, es evidente. Pero parece, además, que la percepción de adhesión y simpatía de los encargados de la imagen edil proviene de cuántos likes se logren o cuantos columnistas amigos se pongan la chalina verde y de cuantos weberos reboten la columna. Basados en esto, la estrategia parece aplastar y denigrar a cualquiera a favor de la revocatoria, lo que es siempre una mala estrategia de persuasión y que es peor aún cuando no se hace desde una posición ventajosa. Lo cierto es que es una mayoría de la población no está contenta con la gestión y los revocadores, con frío pragmatismo, han apostado por usar esta tendencia ya presente. En el lado municipal, parece que subsisten gruesos errores de percepción de opinión pública.

En vez de viralizar adjetivos de los revocadores como criminales, ratas o villanos de comic, sería muy conveniente apostar por hacer llegar claro a la población las propuestas en marcha de la gestión. Recomiendo, para empezar, con lo simple que es entender la reforma del transporte (insisto en ella porque me entusiasma) como un hito que delimitaría un antes y un después de cómo se vive en Lima. Creo que el esfuerzo de cambiar combis por buses ordenados y formales es algo que cualquier ciudadano puede captar y además, algo por lo que pueden apostar. Comiéndose otros sapos. Como, en aras del interés común, también me pasa.

ACTUALIZACIÓN 01 - 10:00 am 3-11
Cómo le quitan a uno las ganas de manifestar su apoyo a esta gestión. Va un punto más:

8. La propia Susana Villarán. Porque para quienes no vamos a votar por su revocatoria, resulta desalentador sus actitudes de blindaje con sus allegados, como con su Gerente de Seguridad Ciudadana, Gabriel Prado, quien después de los fallos en el operativo de La Parada, no solo sigue en su cargo sino que ha sido felicitado por la alcaldesa. Las responsabilidades políticas implican costos políticos, y extirpar lo que no funciona no debilita sino mejora una gestión. Pero parece que todo eso se entiende al revés en la Municipalidad.

Más sobre el tema:
En Desde el Tercer Piso, posición reflexiva y con varios ángulos más sobre la revocatoria.
En Útero de Marita un no a la revocatoria con sus peros, "pero" rondando el punto 3 de este post
En Casi Un Blog, argumentos sobre la incoherencia de la revocatoria

4 comentarios:

gigicom dijo...

Ojalá y algunos con tus palabras @fabber, saludos :)

Fabber dijo...

¡Gracias Gisella!!

Anónimo dijo...

No se porqué la gente se la pasa hablando de los errores de Susana al comienzo de su gestión. Es lugar común no comprobable.

politicoperu11 dijo...

Me gustó mucho tu blog, sigue así ¡Felicitaciones! http://www.politico.pe/