4.5.06

Espacio y tiempo histórico


Aunque la realidad pueda definirse como el ámbito donde los sueños encallan, pocas veces dan tantas ganas de negar lo que nos rodea, al más puro estilo del maya de los hindúes, levantar un campo de Terror Absoluto como el de los autistas y sumergirse en una sicodelia imposible y deliciosa.

Porque he fallado mi "check" de Voluntad. 1 sobre 20. Votaré por el hombre que hizo aparecer agua con caca mientras iba a cepillarme los dientes, una mañana de 1988. El que hizo crecer a mi generación de chatos con leche ENCI. Aquel papadón que convirtió la palabra lonche en sinónimo de hacer cola de 2 horas para 10 rancios panes populares. ¿Tengo razones para estar deseoso de venganza? Sí. Pero en política la razón debe ir por encima de la emoción.

Voté por Lourdes. Por la derecha. Más trágico que optar por esa ala ideológica es que lo hice equivocadamente, y saber que con mi voto pude haber causado una catástrofe mayor. Una segunda vuelta entre Lourdes y Humala hubiera sido una victoria para el segundo, de manera fulminante. El único que puede derrotarlo es ENCI-Man, Alan García. Más aún cuando el pueblo votó porque NO QUIERE que el sistema económico siga intacto tal como está. Eso hay que reconocerlo, y no me vengan con el rollo del "electarado" y esas cosas propias de zoquetes de ghetto aristócrata como Aldito Mariátegui. Gente instruída, pero aislada, que solo siente una crisis económica cuando le toca el bolsillo a su amigo empresario.

No voy a votar por Ollanta. No porque sea nacionalista (no lo es) ni por que vaya a "chavetizar" el país, (cosa que sencillamente será incapaz de lograr). Simplemente porque es un improvisado, cabeza de un maremágnum de oportunistas ansiosos de poder. Porque durante 4 años su popularidad fue alimentada por una fantasía fascista promovida por su violento hermano Antauro y la cual ahora niega con el mayor desparpajo posible.

Lo que se dan a llamar ironías del destino: el camino medio entre el continuísmo de Lourdes y el autoritarismo sin brújula de Ollanta, resulta que es el hombre del agua con caca: Alan García. Él es ahora la encarnación del reformismo. Del suavizamiento racional del sistema económico ultraplutócrata que nos rige. ¡Quien lo diría! Aplico mis más profundas convicciones racionales y desapasionadas para votar por Alan. Para colmo voy a votar por él porque creo que puede hacer un gobierno mejor que el de Toledo, lo cual no será una hazaña y es factible. Es decir, no solo mal menor, sino convencimiento de mejora.

Espacio y tiempo histórico compañeros: marca la estrella.

Mientras tanto, no sé si llegará el día en que votemos tan entusiasmados como si marcaramos la cartilla de arriba. Me niego a creer que líderes ideales y estoicos como Optimus Prime solo puedan existir producto del lápiz y la tinta. Déjenme poner ese arquetipo y no uno más "serio". Optimus estuvo allí cuando ayudaba a mi abuela a separar los gorgojos del arroz, no Carlomagno ni Abraham Lincoln.

1 comentario:

Roberto dijo...

Embarcado de modo medio clandestino, a lo polizón, he oído al Comodoro Fabber referirse a varias cosas interesantes. Y últimamente a la previsible segunda vuelta electoral en la que "patadita" García y "Mahatma" Humala se disputarán el derecho de instalarse cómodamente en la casa esa a la que le dicen "de Pizarro".
Se me viene un huayco de recuerdos de la época en que "patadita" experimentaba, cual Dr. Frankenstein, con maquinitas, estatizaciones y cosillas por el estilo. Yo también tomé leche enci, hice colas kilométricas y recibía propinas que me llenaban los bolsillos de billetes... y que no alcanzaban mas que para comprarme un Chocomel, o una Fruna. Fui parte, a mi manera, de esa pesadilla surrealista (el mismo Apollinaire se hubiese vuelto loco) en que se convirtió el día a día en aquellos años. Y, bueno, en circunstancias normales no debería votar por "patadita"... pero las circunstancias normales están aún a muchas leguas de distancia.
Y no creo que el Comodoro haya fallado la tirada de voluntad. Por el contrario, ya que si la hubiera fallado estaría enarbolando ahora la bandera (o la Olla) del violentista que quiere pasar por santo. El Comodoro estaría ahora poseído por una suerte de entidad malévola, que lo llevaría a parapetarse en algún escondrijo del castillo de proa, rifle en mano, acechante; de modo tal que constituyera, para los que frecuentamos sus predios, grande peligro para la vida, y eventualmente nos veríamos obligados a confiar la salud a la velocidad de nuestras piernas. Buscaría, osea, aniquilarnos por ser blancos, por negros, por maricones, o por Dios sabe qué.
Si el Comodoro hubiese fallado la tirada de voluntad, estaría ahora celebrando (aunque sea secretamente) las impertinencias del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela ( a quien no voy a insultar por que la Caridad es una de las Virtudes Teologales), estaría riendo (disimuladamente, de seguro) por la estatización de los hidrocarburos en Bolivia, y algunas cosas más.
Así que , Comodoro, no se queje de su suerte , y consuelese pensando que si Optimus, en un arrebato de locura, llegase a postular a la presidencia del Perú (cosa poco menos que imposible, a pesar de lo abnegado, bienintencionado, generoso, desprendido, honesto, digno, consecuente, etc. que pueda ser Prime), decía que si en un acto de locura (que me gustaría llamar de "heroicidad sin precedentes") se llegase a declarar "presidenciable", de seguro que no ganaría, por lo mismo que no ganaron Lulú, Chaparrón o Susanita Villarán. Y si, pese a todo, ganaba, lo mas probable hubiese sido, Comodoro, que no hubiese tenido el fin digno y glorioso que se merece. Usted sabe por que, cierto?. Vamos, que hemos jugado "Golpe" demasiadas veces.