19.7.06

Israel: el Estado como Carnicero


Faltan palabras para la indignación. Aquí van algunas que, de todas maneras, no pueden llenar ese vacío.

El estado fanático y fundamentalista, cuyo libro sagrado insta a quitarle tierras a los demás porque su Dios les prometió una parcela ajena, vuelve a manifestar su arrogancia y crueldad.

El país que ha provocado la mayor polarización desde la Guerra Fría, cuya política expansionista, ambiciosa y arrogante ha enfrentado a dos civilizaciones que ya no tenían porque estar enemistadas, otra vez actúa de manera impune.

La nación cuyo lobby financiero y mediático es capaz de dominar al estado más poderoso de la historia, conducirlo por donde sus intereses quieren, enfrentarlo ilógicamente al pueblo árabe hasta el punto del odio exacerbado mutuo, cegarlo ante la injusticia evidente y ante la masacre abierta, de nuevo mata y destruye sin alguien que lo detenga.

Hay cosas grises en la vida. Cosas con matices. Muchas. Esta no es una de esas.

Porque no me trago que cuando mueran 90 civiles palestinos y un par de soldados israelíes, en vez que se lance un titular denunciando la masacre, se use el "Se agudiza la escalada violenta en Medio Oriente: 92 muertos."

No me trago que el tratamiento sea distinto cuando mueren del otro bando: "Hombre-bomba palestino siembra el terror: 5 israelíes muertos y 25 heridos".

No me trago que ahora, ante la masacre unilateral de Israel, que bombardea incansablemente el indefenso Líbano, las noticias sean "200 muertos en escalada de violencia en el Líbano". Me lo trago menos cuando me lo dice el imparcial corresponsal de la CNN en Medio Oriente, "José Levy, CNN, Jerusalén". Si andamos en esas, a la próxima nos mandan al hijo de Ariel Sharon a cubrir la región.

¡200 muertos! ¡Todos libaneses! ¡Todos civiles!

¿Y ya han contado a los palestinos en Gaza muertos solo en las últimas 2 semanas?

¿El pretexto? Que han secuestrado a 2 soldados israelíes. Los mismos que avanzan con sus bulldozers por encima de casas habitados por siglos. Los mismos que cuando entran con sus tanques a los barrios misérrimos del país que ocupan por la fuerza, al ser recibidos por niños que les lanzan piedras, reaccionan con ametrallarlos a matar.

¿Y qué? ¿Los secuestraron por provocar al monstruo israelí? Seguro no tuvo nada que ver que la Marina de Israel haya masacrado a una familia palestina que pasaba el día en una playa de Gaza, días atrás del incidente. Porque los muertos palestinos, no se cuentan, no importan, y no se puede vengarles con misiles o bombardeos. A los soldados israelíes secuestrados sí.

No hay pretexto. Los estrategas de Israel son malignamente astutos. Cada vez que las cosas se moderan de parte del lado contrario, hacen lo posible para exacerbarlos más y destruír cualquier opción intermedia, alimentando las posiciones radicales. Y las soluciones radicales acaban por definirse usando la violencia. E Israel sabe que a la hora de ser violentos, ellos son quienes están más preparados, con su enorme y sofisticado ejército, sus armas de última generación y su arsenal de mas de 100 bombas nucleares en caso que alguien ose decirles pío.

La incursión de Israel en Gaza fue justo un día después que el gobierno del Hamas reconoció por primera vez al Estado de Israel. Claro que esto no les convenía para nada a los sionistas, porque el Hamas era el gobierno palestino perfecto con el cual tratar, siempre se les podía arrojar una bomba o matarles mas gente que cuando los gobernaba Arafat, porque el Hamas es el demonio sin perdón. Por supuesto que ellos los llevaron al poder, cuando los financiaron en los 80s para minar el poder de Arafat, y luego cuando aislaron al mismo Yasser Arafat en su cuartel en Ramala, debilitando el orden que intentaba poner en el precario estado palestino. No convenía que el Hamas reconociera a Israel, porque eso abría el camino verdadero a un proceso de paz con el último gran movimiento palestino que se oponía a reconocer Israel.

Porque la estrategia de Israel es la guerra. En paz y con justicia, ellos pierden. En guerra, en plena matanza, ellos pueden magnificar cualquier reacción del enemigo con su inmenso aparato mediático, sobre todo en el estado al cual conviene tener más engañado: los E.E.U.U. Pueden erigir un muro que rodee sus tierras sagradas en un apartheid monstruoso. Pueden romper tratados, desafiar a la ONU, tener una población ocupada sin derechos, encarcelar a los mismos israelíes que objeten su estado militarista y nazi. Pueden invadir países, bombardearlos, sabotearlos, ocuparlos y encima quedar como los buenos de la película.

Y luego, para que nos quedemos con la conciencia tranquila, sus cineastas nos producirán otra película con leit-motiv del Holocausto, le darán un Oscar, un Oso de Berlín, unas Palmas en Cannes y un besito en el culo, y a dormir tranquilos.

Que los muchachos son los buenos de la película.

Bueno, y si alguien de la colonia judía en alguna parte del mundo me puede escuchar: deja de apoyar a tu Estado carnicero, demuestra que la lucidez del pueblo judío en el extranjero no se remite solo a Woody Allen o Noam Chomsky. Demuestra que no se mueven como una mafia siciliana que apoya todo lo bueno y lo malo de su familia, sino en la tradición de los grandes pensadores hebreos. Porque es necesario que las comunidades judías en todas partes del mundo hagan un deslinde claro de las acciones del estado que actúa en nombre de su religión (luchan por la Tierra Prometida, es el quid del asunto) para no mancharse de la sangre que la cúpula militar israelí derrama sistemáticamente allá. De una vez, antes que los prejuicios que estaban desapareciendo vuelvan a tomar la fuerza del pasado.

6 comentarios:

Percy dijo...

Lo peor que le puede haber pasado al pueblo judío es haberse constituido en estado. Sus históricos y ejemplares lazos de unión, fraternidad y solidaridad ante la adversidad ahora están subordinados al mantenimiento de un aparato estatal que, como entidad abstracta, no tiene ningún valor más allá que el de la "Razón de Estado".

Guille, da maus dijo...

El sionismo fue propuesto como solucion a las persecuciones y antisemistismo galopantes del S. XIX que en el s. XX tuvieron su climax en el holocausto. ¿como se puede vivir en medio de gente que no te va a aceptar nunca?

Nuestro medio esta totalmente atravesado de propaganda anti-israelí que disfraza al antisemitismo de siempre. En mi blog estuve posteando una serie que todavia tengo en curso: aquí y aquí.

Percy dijo...

¿Nuestro medio? ¿propaganda anti-israelí? ¿antisemitismo?

Desconozco diario, radio o estación de TV (sea de señal abierta o de cable) que haga propaganda anti-israelí. Esos son los medios de comunicación masiva por excelencia.

Creo que a los árabes y los arameos libaneses también se les considera "semitas"; esa es la única explicación que puedo hallar a que se traiga aquí el tema del "antisemitismo".

No hace falta apelar a falacias ad populum o ad misericordiam para demostrar conceptualmente que Israel es un estado terrorista. El tema de la voladura de infraestructura civil como aeropuertos, puentes y carreteras en donde evidentemente no se esconde Hezbollah prueba que el objetivo es presionar a la sociedad del Líbano por la fuerza a tomar medidas contra el grupo chiíta. En consecuencia, debido a la imposibilidad de acabar con un enemigo escondido y en razón de un efecto de causa y consecuencia, los objetivos son meramente civiles.

Fabber dijo...

Por lo escrito por Guillermo, parece que confunde "medios occidentales" con algún círculo cercano de "amigos progres poseros".

La verdad de la agresión israelí está por encima de ello.

REX dijo...

Excelente post, fabber

Guille:
ya quemaste, ratón, ya quemaste.

Gastón dijo...

En algun momento nos daremos cuenta de que ya estubo bueno de que se vendan como vìctimas para tapar sus acciones.
Con eso de màs vale un por siaca que 20 quien lo diria, vienen matando (demasiada) gente y nadie alza una ceja.