12.6.08

Ciencias inexactas

La tira de hoy del siempre genial XKCD:



El campo de estudio en el que me inicié hace un par de ciclos, ciencias políticas, se encuentra en el extremo izquierdo del gráfico. Ni siquiera cuento aquí ciencias de la comunicación, que debe estar lejos hacia la izquierda fuera de la línea de medición (mi facultad hizo un excelente disclaimer en llamarse de Ciencias y ARTES de la Comunicación). En el otro lado las ciencias exactas, las que no toleran el floro, parecen realmente científicas. Un cálculo en la física, la química o la biología resulta ser casi siempre confiable y corroborarse o desmentirse en la realidad. En un estudio sociológico o antropológico, lo único certero es que se desmentirá en la realidad cuando de predecir fenómenos se trata.

Por lo arriba expresado, siempre dudo en denominar a los estudiosos de las ciencias sociales (cancheros o novatos como yo) como "científicos sociales". Creo que la palabra mas adecuada es "expertos en ciencias sociales". A pesar de muchos esfuerzos (sobre todo el derivado del marxismo), dicho campo de estudio no depende solo de las estadísticas y correlaciones, sino del uso y lectura de éstas la luz de instrumentos más cercanos a la filosofía en el mejor de los casos, e influenciados fuertemente por la intuición y  el sesgo personal. En ciertos momentos estamos a solo unos pasos de la astrología.

Las ciencias exactas también cuentan con otra ventaja: la corroboración empírica de la teoría.
La química tiene soluciones, precipitados y tubos de ensayo para experimentar. La física dentro de poco contará con instrumentos tales como el Gran Colisionador de Hadrones. La biología tiene cultivos y laboratorios genéticos. 

¿Y las ciencias sociales? ¿La política? ¿La antropología? 

Quizá en el futuro nefasto, pero feliz para las ciencias sociales, algún antropólogo-emperador de épicos niveles de maldad cree alguna isla o estado-laboratorio para que sus teóricos apliquen el ensayo-error no dos o tres veces como sucede en la historia, sino mil o dos mil veces. O posiblemente, y siendo menos pesimistas, las otras ciencias nos ayuden en desarrollar un simulador verosímil del comportamiento de las masas humanas, y reproducir sus relaciones en esa emulación hasta el punto de la similitud práctica con la realidad.  Ahora solo estamos limitados a estudiar lo que sucede de manera espontánea y sin el control de las condiciones de un laboratorio.

Mientras tanto, para los aspirantes a expertos sociales nos quedan consejos como los del Jorobado de Notre Dame, el más valioso de los cuales creo que es sumergirse en buenas dosis de estadística y SPSS. Avanti, people.

6 comentarios:

Carlos del Carpio dijo...

Fabber,

La (in)exactitud de las ciencias sociales esta en función del grado de certeza con el cual se corroboran empiricamente las teorías postuladas. En otras palabras, depende de la capacidad de inferir causalidad.

Dos documentos que prueban que ello si es posible en las ciencias sociales (ojo, no solo economia), aquí y aquí. El debate esta abierto en todo caso. Saludos cordiales,

Fabber dijo...

Hola Carlos, justo esa capacidad de inferir causalidad muchas veces la encuentro como una aproximación a posteriori. Cuando se trata de predecir un fenómeno, el grado de certeza baja considerablemente, por lo que me siento en un campo inexacto cuando me comparo con las ciencias puras. Ciertamente se usan herramientas científicas, pero todos los factores del conocimiento en conjunto lo convierte en una ciencia inexacta.

Estoy leyendo el primer documento que has linkeado, y de hecho aún no lo termino, pero tienes razón en que prueban las diferentes aproximaciones científicas a los fenómenos, aunque el problema sigue siendo el grado de certeza de estos cuando no son a posteriori.

El tema de este post lo provocó junto con la interesante tira cómica, una respuesta-corazonada a la pregunta ¿podemos inferir lo "científico" de una ciencia por el alto o bajo grado de incertidumbre de sus predicciones?

Gracias por tu opinión y por los datos.

Droper dijo...

He leido discusiones al respecto antes, en una el bando de las ciencias exactas sostenia que deberian llamarse "estudios sociales" más que "ciencias sociales" debido a lo que mencionas, la falla en poder predecir lo cual es fundamental en la ciencia.

Carlos del Carpio dijo...

Hola nuevamente Fabber. Leyendo tu comentario, creo que resultar conveniente realizar una diferenciación. Una cosa es la capacidad de predicción, y otra es la capacidad de inferencia de causalidad.

Es cierto que una se realiza ex-ante (predicción) y la otra se realiza ex-post (causalidad). Sin embargo, la principal diferencia en terminos de tu preocupación, es que para realizar un ejercicio de predicción solo se necesita partir de especificaciones de "forma reducida". La inferencia de causalidad en cambio, requiere partir de especificaciones de "forma reducida" tambien pero que en este caso, han sido derivadas de una "forma estructural".

Una forma reducida puede ser ateórica. Basta con especificar una variable como endogena y otro conjunto de variables como exogenas. Por el contrario, las formas estructurales se basan en la teoria (o mejor dicho, constituyen una teoria en si mismas), y en ese sentido, contienen generalmente especificaciones de comportamiento.

Para llevar las formas estructurales (la teoria) a la vida real (empiria), se necesita primero resolver la forma estructural a fin de llevarlo a una forma reducida, y solo a partir de esta es que se realizan las predicciones. Para llegar a la inferencia de causalidad en cambio, se hace necesario un paso mas: resolver el problema de la identificación, el cual, como puedes ver en las lecturas, no siempre es posible o sencillo de resolver.

Es quiza por esto ultimo que prevalece la percepción de ciencia inexacta. Cualquier prediccion se puede realizar a partir de formas reducidas, provengan o no de un cuerpo teorico (i.e. formas estructurales). Obviamente la certeza de estas predicciones siempre sera cuestionable. Las grandes dificultades que surgen para resolver el problema de identificación, limitan la capacidad de realizar inferencias de causalidad. En otras palabras, no se han llegado a probar aún muchas de las teorías existentes. Están aun a la espera de que alguien encuentre como resolver su respectivo problema de identificación. Sorry por lo extenso (me afana mucho el tema). Saludos,

Carlos del Carpio dijo...

Solo pare recomendar un excelente post de Stanislao Maldonado, a proposito del "problema central de la inferencia causal" en las CC.SS. (incluye cursos y lecturas recomendadas):

http://asesinatoenelmargen.blogspot.com/2008/06/es-posible-establecer-una-relacin.html

Saludos,

simbolismo dialéctico dijo...

Así es, bien dicho Oceano de mercurio, especulaciones teoricas muy bien trabajdas siempre suelen tener errores, ciertas fallas, siempre, comparado a otras verdaderas ciencias exactas donde la respuesta es satisfactoria e inmediata. algo que dices "algún antropólogo-emperador de épicos niveles de maldad cree alguna isla o estado-laboratorio para que sus teóricos apliquen el ensayo-error no dos o tres veces como sucede en la historia, sino mil o dos mil veces." No crees que ya se está haciendo en alguna región o pais facil de manipular???????????????? JJJJajjajajaja.... yo creo que si, me rio y no es un buen chiste.