8.10.08

Miguel Grau, eres lo máximo

Miguel Grau Seminario, diputado por Piura y almirante de la marina peruana durante la guerra con Chile, es sin lugar a dudas mi personaje histórico favorito y héroe personal desde la infancia. Un 8 de Octubre, no del 2008 en que todo el país se tambalea por una crisis más de corrupción (recomiendo seguir la noticia cubierta día a día por Ocram y Godoy), sino de 1879, Grau muere a bordo del barco blindado más escurridizo y lleno de recursos de todo el siglo XIX, el "Huáscar", enfrentándose a la poderosa flota chilena que lo emboscó después de meses en que Grau y su tripulación se constituyeran en la última línea efectiva de defensa del Perú en el mar.

La guerra de hoy es ahora incompatible con personas salidas de una novela de caballería como Grau. Negarse a bombardear poblaciones indefensas ya no solo es inconcebible, sino que la doctrina militar del s.XX desarrolló el terror sobre la población civil como herramienta capital de la "guerra total". Los generales y capitanes ya no escriben cartas para consolar a las viudas de los oficiales enemigos caídos. Tampoco se da tiempo para la evacuación de una embarcación enemiga, porque la sorpresa resulta escencial en cualquier plan moderno de ataque.

La ciencia ha avanzado mucho en 200 años, pero las maneras civilizadas y la consideración por el otro se ven como alcanforados obstáculos propios de una era perdida, de una época de ingenuidad donde cabían gestos que se desarrollaron no de manera gratuita, sino como un tabú para no convertir la guerra en un acontecimiento más nefasto de lo que es. Ciertamente las guerras antes del siglo XX estuvieron llenas de episodios de brutalidad y salvajismo, pero la diferencia era que existía el recurso de la piedad, la conmiseración o el respeto a la dignidad de la vida como parte del ethos de la casta militar.

Nos parece ahora increíble un soldado "pidiendo cuartel" porque las batallas de ahora son sin cuartel. Parece casi de mito ver un capitán enemigo saltando de un barco a otro para abordarlo prácticamente solo, como el héroe chileno Arturo Prat, y al capitán del barco abordado, Grau, haciendo lo imposible para que su tripulación no mate al rival que ha realizado tan arrojada acción. O que una población como la de Coquimbo agradezca a un capitán enemigo el no bombardearlos, como sucedió con Grau.

Y acercándonos a la realidad inmediata, ¡qué lejanas las épocas en que alguien como Grau era diputado en el Congreso! ¡Qué grande es la sombra bajo la que tiene que vivir el resto de congresistas y políticos! ¡Y cuán lejano y diametralmente opuesto es el ejemplo pasado con el crudo presente!

El autor de la ilustración en este post es Genzoman, dibujante chileno en Deviantart

4 comentarios:

Wolfpriest dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wolfpriest dijo...

En una epoca donde el dinero dicta el curso de la historia, y donde los intereses capitalistas son mayores que la conciencia y el buen corazon.
Estas son las cosas que nos han llevado directo a este presente , frio e inhumano.
Yo tambien me uno al sentir y digo donde esta esas segnales de caballerosidad o al menos la buena intencion de corazon donde han quedado esos antiguos valores, desde lejanas tierras solo puedo decir una cosa.

Miguel Grau, Gran heroe de muchos combates, Caballero de los mares, descansa en paz, y que tu ejemplo toque el corazon de nuevas generacion.

Miguel Grau Gran Almirante de los mares te saludo.

OFICIAL EN EL PUENTE.
SALUDO

Gastón dijo...

Tu post me hizo recordar uncmentario de Mafalda: "Del arco y flecha a los misiles balísticos, es increíble lo mucho que avanzó la ciencia (...) y deprimente lo poco que cambiaron las intenciones"

De Grau, buen, impresionante la ilustración, me encanta, heroica y bizarra.

Y antes de irme, unas trivias: El Huascar es un "steam ironclad", un blindado a vapor, que incluso, navegaba a vela.
- Le decían monitor, porque la torreta del Huascar, modelo Coles con 2 cañones de 300 libras, era similar al del "ironclad" Monitor, que combatía contra el Merrimak en la guerra civil de Estados Unidos.

Edgar dijo...

Lo maximo Grau. Creo que en cualquier otro lugar del mundo un heroe como él tendria por lo menos unas 5 peliculas. No solo por su calidad como almirante sino como persona, como padre, como político, etc.

Parte de valorar mas a Grau creo que pasa por cambiar la optica de como se enseña en los colegios su legado. Humanizandolo mas y sobre todo, como dices, haciendo una comparación con lo que vemos hoy día: Que en una guerra, en nuestras familias o incluso en un Congreso, es posible tener un ideal, un verdadero heroe, es decir, un Miguel Grau