23.10.09

Alianza EEUU - Japón: Señales de agotamiento

Desde su reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial, Japón se convirtió en el aliado más importante y constante de los EEUU en el Lejano Oriente. Su cercanía a la URSS primero, y a la China ahora, juega un papel vital en cualquier concepción estratégica de la que ahora es la región con la economía de más crecimiento en el mundo.

Pero desde 1945 a 2009 muchas cosas han pasado. La más importante a nivel político interno en Japón, es la asunción al poder del Partido Democrático de Japón (PDJ) tras medio siglo de gobierno casi ininterrumpido del Partido Democrático Liberal (PDL). Esta reconfiguración de fuerzas ha traído consigo la intención de repensar la conveniencia para el Japón de todos los tratados con un EEUU que se encuentra en rivalidad, por ahora cordial y pacífica, con un vecino mucho más cercano y cada vez más poderoso como la República Popular China.

Por primera vez en casi siete décadas, la estrategia de los EEUU en Lejano Oriente comienza a perder muchas piezas importantes. Ya Corea del Sur y Australia han firmado tratados de no agresión con China, lo que disminuye no solo en el papel su rol como piezas del ajedrez de la región. Ahora Japón, la reina del tablero oriental norteamericano, comienza a plantear alternativas de respuesta al crecimiento de China que no se respalden en el crudo poder militar apoyado por los norteamericanos.

Según este preocupado artículo del Washington Post (leído primero vía @elventear)
"In the past week, officials from the DPJ have announced that Japan would withdraw from an eight-year-old mission in the Indian Ocean to refuel warships supporting U.S.-led coalition forces in Afghanistan. They have also pledged to reopen negotiations over a $26 billion military package that involves relocating a U.S. Marine Corps helicopter base in Japan and moving 8,000 U.S. Marines from Japan to Guam. "
En resumen, para los no angloparlantes, Japón se retira de su papel logístico en las operaciones norteamericanas en Afganistán y piensa retirar diversas bases norteramericanas asentadas en su territorio. A su vez el Primer Ministro Yukio Hatoyama, ante los cuestionamientos del Pentágono por estas señales, ha enfatizado en que son decisiones soberanas del Japón. El último fantasma del virreinato de McArthur se hunde en el océano.

Las esferas de influencia comienzan a cambiar no solo en el plano económico sino en el militar. La reconfiguración de la geopolítica regional es el primer vagón del resurgimiento de China como potencia, y el cerco estratégico tendido en torno a ella (y que fue pensado al comienzo para contener a la URSS) comienza a evidenciar cada vez más su obsolescencia histórica.

4 comentarios:

Edgardo Munoz Najar dijo...

Debería sentirme asustado o seguro de estar en esta parte del mapa?

Fabber dijo...

Australia tiene pactos de no agresión con China. En caso de algún incidente, está fuera de los "grandes esquemas" al menos en el papel y en los planes iniciales.

Edgardo Munoz Najar dijo...

Good. God save the queen!

Fujur dijo...

Es un tufo que también me estaba oliendo. Una vez más, muy bien buscado! ;-)