16.9.10

Sucia niebla

Lourdes Flores, la candidata a la alcaldía de Lima que más respetaba y por quien pensaba votar, a pesar de muchos de sus errores, ha sido fulminada en minutos en una ominosa emisión de "El Francotirador", conducido por un Jaime Bayly, poseedor de un poder que sobrepasa su sentido de la responsabilidad.

La política, de por sí muy pantanosa, comienza a ser manejada de manera sistemática con la exposición de criminales intervenciones en las conversaciones privadas de los mismos actores politicos. Conversaciones espiadas que ni siquiera cuentan con la mala excusa populista de servir como prueba para algún delito. Lo que se escucha en ese audio es a una candidata que se ve expuesta en un momento de humana debilidad personal. Una debilidad que, una vez conocida, le ha de costar no solo una elección sino el final de lo que fuera una brillante carrera política.

Sí, en la noche se sintió que había caído en el Perú un meteorito político.

Sus palabras, demás está decirlo, revelaron una faceta de Lourdes que hace imposible que votantes como yo puedan seguir dándole su apoyo sin sentirse simplemente tercos, tontos, sectarios, o todo a la vez. Aún así, el sentimiento que me sigue despertando es el de una figura trágica, tomada en una instantánea de entendible angustia en la campaña, que además en ningún momento acepta iniciar un probable arreglo bajo la mesa con una empresa encuestadora.

En la opinión peruana blogosférica en minutos, entro en boga la teoría que era una maniobra del fujimorismo para ganar las elecciones del 2011: un elaborado plan a largo plazo que conspira contra viento y marea para darle una incontestable victoria a su archinémesis Susana Villarán, la candidata de una izquierda que hace un mes no tenía muchas chances. El plan contempla que con su llegada a la alcaldía, cumpla con investigar a Castañeda, rival de la fujimorista Keiko. De paso, ¿qué clase de conspiración fujimorista sería si no incluye el destruir la democracia?(porque la teoría supone que los fujimoristas detestan la democracia per sé), para sacar réditos como opción del orden.

Personalmente me parece inverosímil, con tantos factores y elementos "if-then" como las complejas máquinas del Coyote para capturar al Correcaminos, o sea, un plan muy poco probable en cualquier cálculo político. Solo sirve para dar un sentido a cabos demasiados sueltos, en torno un villano especialmente fácil por sobre otros en las redes sociales como lo es el fujimorismo.

Otra teoría lo atribuye (o ata con lo anterior) a una venganza de Alex Kouri, el candidato tachado al parecer por las fuerzas de Lourdes. Sin nada que perder, se sospecha de sus lazos con la empresa chuponeadora más conocida por la prensa, Business Track. Esta empresa, o sus rezagos, a pesar de querer pasar desapercibida por sus frescos antecedentes, se habría arriesgado en una movida francamente suicida y en nombre de un plan ajeno. Aunque sabemos que Kouri y su entorno ya han incurrido en errores kamikazes como postular a la alcaldía de un lugar sin relación domiciliaria con harta ostra y pana, suena como a demasiado. Al menos lo de BTR es una pieza que no encaja con el resto.

También simultáneamente recibo la especulación que apunta a la posibilidad no de un actor político, sino de intereses empresariales. Quizá en venganza por alguna traición a iniciales promesas de concesiones o ventajas en caso de ganar la alcaldía, la represalia puede apelar a las redes que sirven para chuponeos interempresariales, lo que ya sería una costumbre en ciertos círculos y que ayudaría a entender el modus operandi. Un poco parecido a otro BTR, que queda en el terreno de la mera especulación porque de ser asi, Lourdes podría identificar fácilmente a los culpables.

La teoría del camino más corto, que la candidata más favorecida por la caída de Lourdes, Susana Villarán, sea la responsable se encuentra no solo con la falta de indicios. El remonte de Villarán en las encuestas ha sido trepidante, y el equipo de FS debe estar más que ocupado en la manera de mantener o aumentar ese 20% que se sumaron en dos semanas, como consecuencia de circunstancias inesperadas.

Espero que en poco tiempo sepamos la verdad y la identidad de los autores de esta maniobra distorsionadora y artera. Un caso como este debe merecer los mejores olfatos, que aclare todo por el bien del mismo escaso debate político, reducido a golpes de efecto cada vez más burdos.

Porque francamente, incluso para haber vivido todo lo que se vive en Perú en política, sigo sorprendido. Y con ganas que se despeje esta sucia niebla.

Update 1. Lourdes ha reaccionado bien y planea seguir en carrera. Estoy sorprendido por que ha demostrado reflejos de los que ha carecido antes y ha apelado honestamente a su momento de debilidad humana, como debía ser. Por otro lado, no ha sido nada indirecta en atribuir el origen del audio a Kouri. Hum.

29.6.10

Aldo Mariátegui: lástima que no hubo guerra nuclear


Entre lo "políticamente incorrecto" y el ardiente deseo de la extinción de millones de vidas humanas en un infierno flamígero existe un trecho de largo aliento que exige dedicación y tendencias psicópatas. Aldo Mariátegui, el influyente director del diario limeño "Correo", acaba de completar esa maratónica distancia con el editorial de hoy:

"Los rojos estaban comandados por Kim Il Sung, un demente que atacó sorpresivamente y casi conquista toda la península. (...) MacArthur propuso escalar la guerra y usar armas nucleares para destruir a Mao (¡lástima que no le hicieron caso!), en abierto desafío a Truman, lo que acarreó su destitución."


Lástima. Que. No. Le. Hicieron. Caso.

Estaba acostumbrado a rebuscar su 20% de opiniones sensatas, mezcladas con su 80% de quejonería plutócratica.

A partir de ahora, ya parece inútil. Una cosa son los arranques estilo Kiko ("chusma, chusma, pfft") y otra estos más que siniestros arrebatos de sinceridad a lo Dr. Strangelove, cuando no podía evitar que su brazo hiciera el saludo nazi.

Pero no puedo decir que constituya una sorpresa que ahora supere a su columnista más demente y nefasto, ese supremacista blanco senil que es Andrés Bedoya. Quienes leemos los editoriales de "Alditus", ora con risas, incredulidades, abucheos y ocasionales reconocimientos, creo que hemos podido ver entre su creciente empleo de putamadreríos y carajeadas, las giros de los tornillos en su cabeza que han terminado por caerse hoy.

Lo peligroso es que, junto con Alvarez Rodrich, Rosa María Palacios y alguno que se me pase por allí, es uno de los periodistas más influyentes del país. De esos que escuchas o lees y comentas por default.

Esa forma de pensar va a pasar de contrabando a la cabeza de muchos de sus lectores, entre chiste y chiste sobre los caviares. En esta ocasión, el chiste parece una de esas bombas redondas con apariencia de caricatura pero con pólvora de verdad.

Qué digo pólvora.

Plutonio.

15.6.10

Corea del Norte y la embajada del balón


La pequeña nación que dispara misiles sobre un desconcertado Japón, hunde naves de guerra surcoreanas y amenaza nada menos que a los superpoderosos EEUU con borrarlos del mapa en caso de guerra, debuta hoy en el Mundial de Sudáfrica 2010. No hace falta decir que será un pecado perderse el partido de Corea del Norte contra Brasil.

Corea del Norte es una selección tan llena de sorpresas como su política internacional. En Inglaterra 66, el último mundial donde participaron, eliminaron a una selección italiana llena de estrellas. Al llegar a cuartos de final, no se les ocurrió mejor pasatiempo que bombardear en los 27 minutos iniciales con un 3-0 a la mejor selección que Portugal ofreció en su historia, y que sólo se salvó por la presencia mesiánica de Eusebio, quien logró voltear el marcador dejándolo en un 5-3. De la actual selección norcoreana, se sabe que tiene tres jugadores en la liga profesional japonesa, que otros siete de sus jugadores son miembros del ejército y que, como a ningún hincha se le autoriza salir del paraíso proletario, buscan chinos-africanos que le toquen la vuvuzela. Poco más se conoce, pues la selección guarda un hermetismo congénito al totalitarismo orwelliano de ese verdadero villano de cómic setentero que es Kim Jong Il. Y si son capaces de amenazar a la arrogante superpotencia militar de nuestros tiempos con el horror nuclear, pueden sorprender a la no menos arrogante superpotencia futbolística, con secuelas radiactivas para la torcida. O quizá solo hacer el ridículo. Todo es posible.

Y aunque para estar a la altura del 90% de los comentaristas profesionales solo basta llenar unos cuantos álbumes de Panini, jugar al Winning y unos shots de wikipedia, no es mi intención hacer aquí pronósticos futbolísticos, sino dejar constancia de como la diplomacia del fútbol es uno de los pocos canales de comunicación de Norcorea con el mundo. Salvo por sus lazos con China, Corea del Norte se encuentra en una verdadera cuarentena internacional, agudizada por un verdadero autismo diplomático. Y sus comunicaciones oficiales no ayudan. Los de Pyonyang usan la amenaza de una guerra a toda escala con la frecuencia y regularidad de un ciclo menstrual.

Esta nación cuyos dirigentes están dispuestos, teóricamente, a un conflicto que convertiría a Corea del Sur de península en isla (sensei Farid Kahhat dixit) es la que va a Sudáfrica en plena escalada de amenazas bélicas. A mostrar una faceta que siempre está lejos de nuestras pantallas y nuestros Google Readers. Más allá de la Corea bizarra, la Corea de la hambruna, la Corea que demuestra que el comunismo suele ser un buen combustible para la peor de las pesadillas, la Corea sin voz, con las cuerdas vocales destrozadas por una despiadada cirugía totalitaria, queda todavía un pueblo de 24 millones de habitantes. Lo que no puede hacer la ONU, lo puede hacer la FIFA: acercar un poco más al resto del globo incluso a la nación con el gobierno más demente. Y puede lograr cosas como que yo apoye a los norcoreanos contra mis vecinos brasileños, sobrados de fiestas y victorias futbolísticas, con la remota pero no imposible esperanza de un poco más de alegría genuina en el último bastión del estalinismo.

Los norcoreanos se preparan desde hace medio siglo para una inminente guerra total que nunca llega pero que aún existe en el papel, pues legalmente el conflicto que asoló la península en los 50s solo está en pausa con un armisticio. En este Mundial en vez de mirar al resto del mundo aterrorizados y paranoicos desde una trinchera, pueden hacerlo de otra manera. Y también el resto del mundo con ellos. Corea del Norte por unas semanas no tendrá la cara de Kim Jong Il o de algún otro loco jerarca militar, sino de once jugadores a los que, si quieres, puedes animarlos desde tu rincón del mundo.

DATO. Un soñado duelo Corea del Norte-Corea del Sur o uno incluso más fantástico de Corea del Norte - EEUU, según el fixture solo podría llevarse a cabo en la semifinal. Envidio a mi otro yo que podrá verlo en alguna realidad alterna.

30.5.10

Flashforward Mockus

La mayor penetración de Internet en Latinoamérica no implica que se haya convertido en una plaza pública virtual que influya de manera significativa en la política. No es arriesgado decir que por cada participante interesado someramente una vez a la semana en política, pueden existir diez comentaristas en youtube dedicados a gritar que el doblaje latinoamericano es mejor que el peninsular. O cien jugadores de Farmville. O mil buscadores de porno en torrents.  La historia de Mockus en la primera vuelta presidencial de Colombia es un recordatorio de ello. 

En las elecciones de ayer alcanzó 21% frente al 46% del uribista Santos, lo que ha ido contra todas las expectativas despertadas en las redes sociales. Mockus parecía contar con una explosiva popularidad de 35% que creció con la fuerza de un viral y se alimentó de encuestas que probaron ser engañosas. Si bien llegó a la segunda vuelta, el resultado de la primera donde el uribista deja literalmente doblado al filósofo, resulta desalentador para quienes veían en la "ola verde" una curva ascendente e imparable, cargada de valores ciudadanos y deslizándose en una tabla hawaiana 2.0.   

En Latinoamérica parece manifestarse una tendencia de proporcionalidad inversa: "político súper popular en las RedesSociales™ = poco popular en el MundoReal™ y viceversa". Los dos ámbitos no son un reflejo simultáneo, solo que el primero es una fracción especial (y súper minoritaria en nuestra región) del segundo. Si nos dejamos guiar solo por la "opinión pública" de Facebook y Twitter, ni Chávez o Uribe serían presidentes de sus respectivos países, y Castañeda Lossio habría sido revocado ya del sillón de la alcaldía de Lima. Y Mockus tendría más del 20%, quizá con una victoria en primera vuelta. Pero por distintas razones no 2.0, Uribe es un presidente archipopular, Chávez mantiene un porcentaje alto para su undécimo año de mandato, y Castañeda Lossio aún cuenta con un infame 63% de aprobación.

En Latinoamérica es una ilusión creer que los problemas trending topic de las redes suelen ser los mismos que afectan a la mayoría de nuestra población desconectada. Al ver ayer el discurso de Mockus, donde hacía énfasis en la ecología y el agua mientras organizaba slogans-mantra, se podía atisbar porque pega tanto con el estilo neo-hippie de las redes sociales y tan poco en el resto. 

Aún así, existe la posibilidad de plantear iniciativas con cierto nivel de impacto  como "Chapa tu Paradero" del tuitero @bobsparz. En ese caso solo se necesitó mover a una pequeña fracción de interesados para lograr un resultado notorio y llamar la atención sobre el escandaloso sistema Metropolitano de buses. Los ciudadanos que no se reúnen hace tiempo a conversar en plazas desde el auge de la TV, intercambian ideas e información a través de las nuevas facilidades. El panorama es alentador para nuevas mecánicas de política, pero como leí una vez en Ásterix "no se puede vender la piel del jabalí sin antes cazarlo". 

Las ágoras vuelven, pero lentamente. Por encima de las ilusiones rotas y de expectativas desmedidas, que alguien como Mockus logre 20% es significativo pero todavía es una suerte de flashforward , un vistazo quizá distorsionado del futuro. El presente es distinto. Es uno donde Santos representa el deseo colombiano por continuar el espíritu de un exitoso y popular ochenio uribista, que a pesar de sus sombras, tiene más luces qué exhibir, entre ellas lograr un alto grado de seguridad interna manteniendo la institucionalidad democrática.

No hay todavía ninguna revolución en la manera de hacer política, pero sí un camino trazado. Es nuestro deber evitar confundir los planos de un arquitecto con un edificio construído. Que la diferencia solo sea el tiempo.

Para más detalles sobre el proceso electoral colombiano, es necesario seguir el blog de Carlos Meléndez, quien in situ ha acertado en retratar previamente el escenario del Domingo. Sí, @eljorobado was right.