
Hoy no soy capaz de articular lo que siento con palabras moderadas: el mudo de mierda que tenemos como Alcalde de Lima no debe quedarse más en el sillón metropolitano.
Puedo mencionar el innecesario caos vehicular que se produce por cada cuadra de calle que ha destruído para no volver a tocarla en meses, como si asfaltar una pista fuera una ciencia espacial que tarde meses en concluír algo que solo puede hacerse en días. También su arrogante negativa a rendir cuentas a la población y explicar su gestión. O quizá muchas cosas más: las costosas piletas juntas en vez de repartidas por la ciudad, la falta de un plan urbano, el desprecio por la actividad cultural que tiene como muestra la muerte de la Bienal, la ignorancia absoluta acerca de los espacios públicos. pero lo puntual y escandaloso en este momento es algo monumental.
La obra más publicitada del mudo está escandalosamente sobrevaluada. El nuevo sistema de tranporte con la Estación Central de la que ahora parte ese miserable y estrecho hilito de cemento, que ha interrumpido el transporte público durante demasiado tiempo en la Vía Expresa y cuya construcción demora tanto para ser mero asfalto (ni siquiera han empezado los paraderos) que uno se pregunta si allí va una pistita para buses nuevos o el Large Hadron Collider, cuesta casi DOCE MILLONES DE DÓLARES por kilómetro.
Con ese dinero en vez de asfalto y un puñado de nuevos autobuses mereceríamos tener un tren bala. Pronto vendrán los malabaristas de la contabilidad a explicar que la obra tiene una complejidad que amerita ese gasto, pero lo cierto es que no van a poder engañar a cualquier persona mínimamente informada con ese presupuesto delincuencial.
Con un poco más de dinero y algo de inteligencia en gestión municipal iniciábamos un sistema de metro o algún sistema de transporte más eficiente y necesario que la banal red de autobuses de Castañeda, copiada del también fallido sistema del Transantiago en Chile, donde a su vez se planeó para complementar el ya existente (y siempre confiable) sistema de metro.
Lima, una ciudad-ameba, que crece por simple metástasis a falta de planificación, no puede aguantar un período más de falta de visión combinada con proyectos sobrevaluados hasta la estratósfera. Que se haga lo menos con el poco dinero que hay, y que a la sazón no exista una idea de a dónde va la ciudad, nos va a convertir (o va a seguir convirtiéndonos) en una ciudad atomizada en pedazos y pegada con baba solo por razones geográficas y de expansión urbana, con propensión a grandes zonas deprimidas e inseguras, tráfico con esclerosis terminal y con ciudadanos de una capital viviendo en una gigantesca barriada con islas de desequilibrado lujo
La investigación ha salido publicada en Caretas. Esto es una bomba de mayor vuelo. Olvídense de Magaly Medina y si la meten a la cárcel o si mañana amanece calata en la jaula de lo monos del Parque de las Leyendas. Aquí es donde el dedo debe apretar para expulsar toda la pus. Y por pus me refiero a Castañeda Lossio.
Más detalladamente en:
Desde el Tercer Piso: Las extrañas obras de Castañeda
Útero de Marita: Con detalles aplastantes del informe de Caretas
Puedo mencionar el innecesario caos vehicular que se produce por cada cuadra de calle que ha destruído para no volver a tocarla en meses, como si asfaltar una pista fuera una ciencia espacial que tarde meses en concluír algo que solo puede hacerse en días. También su arrogante negativa a rendir cuentas a la población y explicar su gestión. O quizá muchas cosas más: las costosas piletas juntas en vez de repartidas por la ciudad, la falta de un plan urbano, el desprecio por la actividad cultural que tiene como muestra la muerte de la Bienal, la ignorancia absoluta acerca de los espacios públicos. pero lo puntual y escandaloso en este momento es algo monumental.
La obra más publicitada del mudo está escandalosamente sobrevaluada. El nuevo sistema de tranporte con la Estación Central de la que ahora parte ese miserable y estrecho hilito de cemento, que ha interrumpido el transporte público durante demasiado tiempo en la Vía Expresa y cuya construcción demora tanto para ser mero asfalto (ni siquiera han empezado los paraderos) que uno se pregunta si allí va una pistita para buses nuevos o el Large Hadron Collider, cuesta casi DOCE MILLONES DE DÓLARES por kilómetro.
Con ese dinero en vez de asfalto y un puñado de nuevos autobuses mereceríamos tener un tren bala. Pronto vendrán los malabaristas de la contabilidad a explicar que la obra tiene una complejidad que amerita ese gasto, pero lo cierto es que no van a poder engañar a cualquier persona mínimamente informada con ese presupuesto delincuencial.
Con un poco más de dinero y algo de inteligencia en gestión municipal iniciábamos un sistema de metro o algún sistema de transporte más eficiente y necesario que la banal red de autobuses de Castañeda, copiada del también fallido sistema del Transantiago en Chile, donde a su vez se planeó para complementar el ya existente (y siempre confiable) sistema de metro.
Lima, una ciudad-ameba, que crece por simple metástasis a falta de planificación, no puede aguantar un período más de falta de visión combinada con proyectos sobrevaluados hasta la estratósfera. Que se haga lo menos con el poco dinero que hay, y que a la sazón no exista una idea de a dónde va la ciudad, nos va a convertir (o va a seguir convirtiéndonos) en una ciudad atomizada en pedazos y pegada con baba solo por razones geográficas y de expansión urbana, con propensión a grandes zonas deprimidas e inseguras, tráfico con esclerosis terminal y con ciudadanos de una capital viviendo en una gigantesca barriada con islas de desequilibrado lujo
La investigación ha salido publicada en Caretas. Esto es una bomba de mayor vuelo. Olvídense de Magaly Medina y si la meten a la cárcel o si mañana amanece calata en la jaula de lo monos del Parque de las Leyendas. Aquí es donde el dedo debe apretar para expulsar toda la pus. Y por pus me refiero a Castañeda Lossio.
Más detalladamente en:
Desde el Tercer Piso: Las extrañas obras de Castañeda
Útero de Marita: Con detalles aplastantes del informe de Caretas

