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16.10.08

Castañeda necesita nueva corbata


Hoy no soy capaz de articular lo que siento con palabras moderadas: el mudo de mierda que tenemos como Alcalde de Lima no debe quedarse más en el sillón metropolitano.

Puedo mencionar el innecesario caos vehicular que se produce por cada cuadra de calle que ha destruído para no volver a tocarla en meses, como si asfaltar una pista fuera una ciencia espacial que tarde meses en concluír algo que solo puede hacerse en días. También su arrogante negativa a rendir cuentas a la población y explicar su gestión. O quizá muchas cosas más: las costosas piletas juntas en vez de repartidas por la ciudad, la falta de un plan urbano, el desprecio por la actividad cultural que tiene como muestra la muerte de la Bienal, la ignorancia absoluta acerca de los espacios públicos. pero lo puntual y escandaloso en este momento es algo monumental.

La obra más publicitada del mudo está escandalosamente sobrevaluada. El nuevo sistema de tranporte con la Estación Central de la que ahora parte ese miserable y estrecho hilito de cemento, que ha interrumpido el transporte público durante demasiado tiempo en la Vía Expresa y cuya construcción demora tanto para ser mero asfalto (ni siquiera han empezado los paraderos) que uno se pregunta si allí va una pistita para buses nuevos o el Large Hadron Collider, cuesta casi DOCE MILLONES DE DÓLARES por kilómetro.

Con ese dinero en vez de asfalto y un puñado de nuevos autobuses mereceríamos tener un tren bala. Pronto vendrán los malabaristas de la contabilidad a explicar que la obra tiene una complejidad que amerita ese gasto, pero lo cierto es que no van a poder engañar a cualquier persona mínimamente informada con ese presupuesto delincuencial.

Con un poco más de dinero y algo de inteligencia en gestión municipal iniciábamos un sistema de metro o algún sistema de transporte más eficiente y necesario que la banal red de autobuses de Castañeda, copiada del también fallido sistema del Transantiago en Chile, donde a su vez se planeó para complementar el ya existente (y siempre confiable) sistema de metro.

Lima, una ciudad-ameba, que crece por simple metástasis a falta de planificación, no puede aguantar un período más de falta de visión combinada con proyectos sobrevaluados hasta la estratósfera. Que se haga lo menos con el poco dinero que hay, y que a la sazón no exista una idea de a dónde va la ciudad, nos va a convertir (o va a seguir convirtiéndonos) en una ciudad atomizada en pedazos y pegada con baba solo por razones geográficas y de expansión urbana, con propensión a grandes zonas deprimidas e inseguras, tráfico con esclerosis terminal y con ciudadanos de una capital viviendo en una gigantesca barriada con islas de desequilibrado lujo

La investigación ha salido publicada en Caretas. Esto es una bomba de mayor vuelo. Olvídense de Magaly Medina y si la meten a la cárcel o si mañana amanece calata en la jaula de lo monos del Parque de las Leyendas. Aquí es donde el dedo debe apretar para expulsar toda la pus. Y por pus me refiero a Castañeda Lossio.

Más detalladamente en:

Desde el Tercer Piso: Las extrañas obras de Castañeda
Útero de Marita: Con detalles aplastantes del informe de Caretas

3.11.07

Castañeda, el Alcalde de la Burbuja

Nuestro limeñísimo alcalde, Castañeda Lossio, da la impresión de ser alguien totalmente inseguro de sí mismo, con un temor infeccioso a cualquier cuestionamiento. La estrategia de silencio de Castañeda no es electoral, quizá tiene miedo que notemos cuan grande le queda el cargo de alcalde de 8 millones de habitantes. Por eso evita el contacto con la prensa y los mismo vecinos como si se protegiera del ébola.

Otra vez adoptó su estrategia autista ante un nuevo problema de la ciudad

Mesa Redonda, ese inflamable tugurio comercial del Centro de Lima, ardió otra vez como una normal consecuencia físico-química de tener en el mismo sitio tantos factores combustibles: una infraestructura caótica, una acumulación de sustancias inflamables cerca de conexiones eléctricas clandestinas, y un "capital" humano de comerciantes con una confirmada vocación de ardoroso bonzo y un nulo respeto, ya no a la vida ajena, sino al propio pellejo. Afortunadamente no han habido víctimas mortales, pero se repitió el escenario donde muchos vendedores, antes que abandonar su puesto, prefirieron encerrarse con su mercadería y arriesgarse a una carbonización de 1200 Cº.

Esta culpabilidad por parte del sector ciudadano, no exime al alcalde de Lima de dar la cara, tranquilo al Alcalde, protegiéndolo antes que nada de las incómodas preguntas de los periodistas, que le causan reacciones convulsivas. Ese aislamiento de todo contacto externo me trae a la memoria la figura de los niños con problemas inmunitarios, condenados a aislarse en un ambiente aséptico y paranoicamente seguro, en una burbuja clínica.

Más allá de las escaleras en los cerros y los hospitales de la Solidaridad, que fueron las razones potentes de su reelección, no se ve ni se habla de soluciones a los problemas urgentes, planes de largo plazo, ni nada más allá de nuestra expansión metropolitana como una ameba de carne, cemento y basura.

A propósito, una y otra vez veo ese famoso carril central de la Vía Expresa, cuyo cierre tanto caos vehicular ha causado. Contemplo el paso de maquinaria pesada, el derribo de puentes peatonales, y 11 meses después, la única obra es una extraña repavimentación de cemento sobre lo que era el asfalto y una ligera ampliación en el ancho. No sé mucho de las mecánicas complicadas del tráfico metropolitano, pero sospecho que la obra y el uso de ese famoso lote de buses a gas no representará una mejora notable del problema. Así como esta obra, el impacto de las otras grandes obras de Castañeda, como nuestras costosas piletas estilo Las Vegas, me parece dudoso, poco notable y hasta nulo. El alcalde solo intenta pasar piola, que nadie hable de él, no dar la cara en juntas de vecinos y esperar que la siguiente elección los candidatos a la alcaldía sean tan mediocres como en la última, para que otra vez no nos volvamos a arriesgar a dejar en la mano de algún inepto desconocido algo que simplemente está en manos de una persona gris, antisocial, sin imaginación y sin noción de lo que es rendición de cuentas o confrontación de propuestas.

Sobre el tema Castañeda en la blogósfera:
Útero de marita (Ocram): El Caballero de Mesa Redonda
Desde el Tercer Piso (J.A. Godoy): El Alcalde Ausente
Mate Pastor (Juan Sheput): Mesa Redonda y Castañeda Lossio