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6.3.13

Chávez: Patria, Socialismo, Muerte y Más Allá



Chávez 
En el siempre sediento altar del poder hemos sido testigos de un nuevo sacrificio: Hugo Chávez ofrendó su vida y salud después de ser diagnosticado de cáncer, solo para intentar saborear otro pedacito más de presidencia. 14 años no fueron suficientes para un líder político que lo había preparado todo para quedarse hasta 2030, tal como eran sus públicas intenciones. La campaña presidencial de 2012 fue un último esfuerzo titánico que lo consumió y aceleró notoriamente su deterioro, a un punto tal que apenas ganada la contienda electoral, prácticamente cayó rendido y a partir de allí todo fue cuesta abajo. 

Chávez administró muy bien su gran carisma mediático, proverbial elocuencia, decidido liderazgo y energía agresiva, combinándolo con la perseverancia y la sonrisa de la fortuna. Las guerras de su archinémesis George W. Bush "Mr. Danger" en el Medio Oriente paradójicamente alimentaron su poder, no solo debido a la colosal subida de precios petroleros resultantes, sino por dotarlo de un enemigo desprestigiado en torno al cual construyó su discurso internacional. Su mayor rival interno, la plutocracia de la Venezuela Saudita, puso en bandeja su cabeza organizando un tullido golpe de Estado en 2002. El fracaso de esta infame movida arrojó luz sobre todos los elementos que podían estorbarle en el futuro, además de deslegitimar de manera masiva cualquier oposición a Chávez, estuviera o no involucrada en el golpe. Emerger de las cenizas tras la intentona, rescatado por una fervorosa movilización popular, quizá agudizó la megalomanía del presidente venezolano, sintiéndose a partir de ese momento con más derecho a imponer su voluntad mediante un modelo de autocracia competitiva y de amenazar con una bota en el cogote a quien lo contradijera.

Patria

Simón Bolívar fue sacado de su tumba simbólicamente, y más tarde de manera literal, para bendecir cada iniciativa que Chávez ejecutaba en su nombre. Así, el sueño de la Patria Grande se definió por la afinidad que cada país de Latinoamérica podía procurarle a Chávez. Para asegurar ello, dispuso sin restricciones del petróleo se su país con el fin de lograr influencia en Latinoamérica de manera muy similar a la Libia de Gadafi en África. En consecuencia, el poder de Venezuela irradió ideológica y económicamente en los vecinos de la región, logrando a lo largo de la primera década del siglo XXI un verdadero bloque de países semi-coaligados, hasta el punto de ser contendiente de Brasil en su largamente planeada hegemonía sudamericana. A la par, hizo sentir que si no estaban con él estaban contra él, algo especialmente manifiesto  en su relación con la Colombia de Uribe, a la que amenazó con una guerra durante el incidente del país cafetalero con el Ecuador en 2008. Contando con los EEUU como eje de enemistad, Chávez forjó insólitas alianzas con cualquier rival del gigante norteamericano, el que fuera, invitando a las flotas de Rusia, China y hasta Irán a ganar presencia en el Mar Caribe. Aunque al bajar el telón de los malabarismos, no dejó nunca de seguir vendiéndole petróleo a Estados Unidos, una situación mutuamente beneficiosa para ambas partes.

Socialismo

Quien aseguraba en 1999 no ser de izquierda ni de derecha, no edulcoró más su admiración por el socialismo y el modelo cubano. Ya no bastó con alimentar la lucha de clases según el manual, contraponiendo la mitad económicamente afortunada de su país con la otra empobrecida mitad, y prometiendo a los segundos la felicidad a costa de la desgracia y humillación de los primeros. Propulsado por miles de millones de petrodólares se propuso retroceder el tiempo, volando contra la rotación histórica de nuestro planeta para volver a una realidad previa a la Caída del Muro en 1989. Así, declaró reabierta la guerra contra el capitalismo y trajo a nuestro siglo un galimatías conocido como Socialismo del siglo XXI, intento de alternativa al capitalismo salvaje y promesa irresistible a muchos intelectuales náufragos del colapso comunista. La fantástica riqueza petrolera que lo acompañó permitió notables avances en cobertura de salud y educación, ganando simultáneamente el apoyo de sectores necesitados mediante una relación clientelar. Pero el modelo, como sucedió inexorablemente con todo el socialismo marxista ejecutado en el siglo anterior, no tardó en demostrar ser insostenible incluso sin necesidad que los precios del oro negro se desplomen.

Muerte

Hugo Chávez se aferró al poder hasta que se lo llevó el implacable vendaval del cáncer, dejando un gran arañazo que marca ahora el rostro Venezuela. El lado rescatable de su legado es principalmente, aunque de la forma más cortoplacista e ineficiente posible, la oportunidad de considerables sectores de la Venezuela Bolivariana saborear algo de la bonanza petrolera que la Venezuela Saudita le negaba. Pero el casi todo el resto de su herencia es sombría. Mientras ciertos avances logrados solo dependen de precios altos en el petroleo, la inflación es una ola que aún guarda sus peores embestidas, el desabastecimiento es una realidad cotidiana, las bases de una economía sostenible a futuro son casi inexistentes, el índice de homicidios trepa por encima de estándares iraquíes, los servicios públicos fallan, sectores del gobierno chantajean hasta pequeños empresarios con la amenaza de expropiaciones, el gobierno está en manos de una clase paranoica que cree legítimo tratar como parias a los sectores de la población no chavistas, y finalmente, como producto de 14 años de discursos polarizantes y violentos, las dos mitades del país se detestan mutuamente con enorme intensidad, causando una verdadera grieta nacional.

Más Allá

Muchas interrogantes hacen fila tras la muerte de Chávez. Las más inmediatas giran en torno a la sucesión. Él deja antes que un partido, una liga de movimientos unidos por la argamasa de un culto mesiánico a la personalidad, cuya cohesión o capacidad para recibir la transferencia de su popularidad será puesta a prueba. Más vastas aún son las repercusiones continentales, planteándose casi como el cliffhanger de una serie: ¿podrá Cuba mantenerse a flote en caso que Maduro no sea presidente? ¿quién llenará el sitio vacante del líder antiimperialista, Correa, Evo Morales, Daniel Ortega? ¿ha desaparecido el último obstáculo para que el peso de Brasil finalmente se haga sentir en la región como fuerza hegemónica cohesionadora? ¿continuará la contracción de la influencia norteamericana en la región independientemente del factor Chávez? 

No cabe duda que con la partida del caudillo llanero se cierra un capítulo en la historia americana.

Finalmente este acontecimiento debería poner en la mira dos preocupaciones más genéricas pero no por ello menos urgentes: 

La primera es sobre la necesidad de un nuevo modelo socioeconómico alternativo al capitalismo que deje de tener una fuerte inspiración marxista. Otra receta de socialismo nos ha confirmado los efectos secundarios que hemos ya visto en el siglo XX:  inspira autocracias cuando no totalitarismos, cultos a la personalidad del líder, restricción de libertades y erosión a mediano o largo plazo de la economía. El capitalismo actual sin duda nos conduce a un futuro materialmente insostenible y un presente injusto. La democracia liberal, tal como está estructurada ahora, se ve debilitada por el poder creciente e imparable de la plutocracia. Pero el socialismo del siglo XXI no ha probado ser un remedio, sino un paso atrás del actual modelo y solo adelante de proponer el fascismo o el regreso a la monarquía. En una era que camina a la singularidad tecnológica es una vergüenza que contemos con tan pocas alternativas de cambio. A este paso, el inevitable descontento que se cierne sobre el actual sistema solo será canalizado a cauces peores.

La segunda nace de una frase de Chávez que lo resume: "Yo no soy un hombre, soy un pueblo". Como si no existiesen lecciones de la historia de sobra, un individuo que intentó encarnar de manera vitalicia y mesiánica el destino de un país obtuvo no solo el respaldo de un gran sector de la población, sino la adherencia de importantes élites intelectuales. Realmente tengo miedo al futuro cuando un sector considerable las clases supuestamente más cultivadas inventa explicaciones alambicadas para justificar regímenes autoritarios. Si ellos caen ahora, solo es cuestión de tiempo para que en el futuro un líder con menos torpezas, más encantador pero con similares ambiciones de poder absoluto conquiste el corazón de muchos más. El campo es fértil para más autócratas y dictadores en el futuro, y para sacerdotes intelectuales que los legitimen absolviéndolos de sus pecados.


17.10.12

Romney vs. Obama (2) Finish him


Me preguntaba en el anterior post sobre la desastrosa performance de Barack Obama en el primer debate.
"¿Es una retorcida estrategia de asesores demócratas a un nivel patafísico para elevar a Romney un poco y hacerlo caer en el siguiente debate? Si es así, es un muy mal cálculo: el republicano estaba machacado y abajo en las encuestas antes del debate y ahora ha conseguido un segundo aire..."
 Efectivamente, Romney consiguió un segundo aire. Pero a la vez, también resultó que Obama guardó todos los golpes que no asestó en el primer debate y los soltó en una verdadera lluvia de aniquilación sobre un desprevenido Mitt Romney. En la nueva arena de debate, menos acartonada y con preguntas del público, el Obama cabizbajo y mustio de la anterior confrontación fue reemplazado por una figura con mirada fiera y expresión corporal dominante.  Armado hasta los dientes, tenía una batería de misiles apuntada a todos los talones de Aquiles de su rival: su favoritismo con los sectores más ricos de la sociedad, su discurso paradójico sobre una China donde las empresas de Romney evitan usar mano de obra norteamericana, su posición contra beneficios sociales como el Obamacare, o el golpe final asestado sobre el 47% de la población norteamericana al que denostó en una reunión cerrada. Quizá más por obra de las circunstancias que por un plan retorcido, el combustible que alimentó la recuperación de Romney en las encuestas hoy circula en sentido opuesto: el debate marcó su ascenso y puede marcar por la misma vía su caída.

Incluso los golpes de Romney fueron devueltos en su contra con mayor intensidad, como cuando afirmó que Obama no calificaba el atentado en el consulado de Bengasi, como un acto de terror. Cuando la moderadora Candy Crowley lo desmintió con un rápido factcheck, Romney quedó descolocado e incluso tartamudo,  perdiendo piso frente a una audiencia de decenas de millones de votantes, solo para ser rematado por Obama. El republicano ya había quedado muy dañado por innumerables malos momentos, entre ellos el ser cuestionado sobre sus diferencias con George W. Bush,  oportunidad que Obama aprovechó para recalcar que una gestión de Romney haría quedar como benigna la de Bush Jr.

Algunos expertos afirmaban que los debates no decidían mucho sobre las elecciones en EEUU. No será la primera vez que los hechos los desmientan. Basados en los recientes acontecimientos, probablemente suceda otro cambio de dirección en las encuestas como el que ya pasó con el despegue post-debate de Romney.

Y queda un debate más: política exterior. Este tema es justamente un punto débil de Romney, donde acaba de recibir golpes tempranos en los temas de Libia y China. Esperemos que no reaparezca el Obama mustio, sino el terminator que vimos hoy devolver el anterior KO, con altos intereses financieros. Finish him.

4.10.12

Romney vs. Obama: Horrible KO


O Ivan Drago vs. Apollo Creed. En el inicio de ese gran clásico del cine-arte que es Rocky 4, el subestimado retador ruso se enfrenta a la consagrada gloria del box norteamericano, con un historial de victorias ante pesos pesados como el propio Rocky Balboa. El soviético había pasado previamente por un entrenamiento muy duro, mientras que el yanqui entraba confiado en su experticia superior más que en su entrenamiento. Ante el aplomo de su rival, Creed pierde desde el contacto visual inicial, para luego (spoiler) caer fulminado por los golpes de Drago.

O Mitt Romney vs. Barack Obama. En el inicio de ese gran clásico de la política televisada que es el debate presidencial norteamericano, el subestimado retador republicano se enfrenta al consagrado candidato demócrata, con un historial de grandes discursos y victorias sobre candidatos más sólidos que Romney, como el mismo John McCain. El republicano había pasado previamente por un entrenamiento muy duro, después de arduos debates con los más espinosos y tercos personajes de la fauna republicana en las primarias. Su rival demócrata entró confiado en sus reconocidas dotes superiores de orador, antes que en un entrenamiento duro, porque contar con Kerry de sparring se puede considerar apenas calistenia para trotar alrededor del parque, no para una carrera de obstáculos a nivel olímpico. Ante el aplomo de la sorprendente performance de su rival, Obama pierde desde el contacto visual, algunas tartamudeces y el lenguaje no-verbal. La mirada esquiva, la posición encorvada por mirar sus notas y el rictus de preocupación contrastaban hasta para el ojo más distraído con el perfil erguido, la sonrisa confiada y las palabras seguras de su rival. En un medio como la TV donde importan más las apariencias, y en el arte del discurso donde la forma se impone al fondo, esto ha sido un gancho poderoso en la mandíbula del actual presidente.

No encuentro aún explicación para que quienes prepararon a Obama hayan descuidado tantos detalles  tan elementales para un asesor de imagen. Pero más intrigante aún es que incluso en el plano del discurso neto, Obama se haya negado a usar todo el repertorio de golpes mortales que existían para contraatacar a Romney, entre ellas  su denostación al 47% de los norteamericanos o muchas de sus dislocadas declaraciones sobre política exterior.

Los debates no suelen ser decisivos en las elecciones norteamericanas, pero sinceramente nunca había presenciado uno tan desigual en las ligas mayores de Washington DC. ¿Es una retorcida estrategia de asesores demócratas a un nivel patafísico para elevar a Romney un poco y hacerlo caer en el siguiente debate? Si es así, es un muy mal cálculo: el republicano estaba machacado y abajo en las encuestas antes del debate y ahora ha conseguido un segundo aire, ha llenado de optimismo a sus alicaídos partidarios del GOP además de ganarse para su causa un número aún no estimado de indecisos. Por el bien de la seguridad internacional, esperemos que Obama no caiga a la lona como Creed y tenga un buen contraataque preparado, para no dejar a los EEUU en manos de los halcones que acompañan a Romney. 

3.6.11

El tercer Mal Menor

La gran trampa de esta segunda vuelta en el Perú es acabar justificando un extremo para derrotar el otro extremo. Bajo la lógica del mal menor se disfraza un sistema electoral obsoleto e inadecuado para nuestro país, que por tercera vez consecutiva plantea una dicotomía indeseable para casi la mitad de la población. El actual sistema electoral incentiva a cambiar convicciones y moldearlas de manera cínica, y en algunos casos farisaica, a una realidad electoral inminente y blindada, una realidad que es de dos opciones cerradas y bloqueadas. Nos empuja a buscar parapeto cuando el otro bando se atrinchera en una zanja y dispara a mansalva y con fuego graneado.

Una de las opciones, la de Gana Perú, propone un cambio de rumbo. En medio de la avalancha de piedras que son sus cambiantes planes de gobierno, permanecen propuestas interesantes de redistribución, preocupación por las pensiones de los retirados, mayor presencia del Estado como regulador de la gobernanza, atención y justicia social.

Y allí termina lo interesante.

El candidato presidencial de esa opción hace menos de diez años sostenía ideas fascistas y de superioridad racial, y hace solo cinco, a la par del financiamiento de una autocracia extranjera, se convirtió al marxismo más anquilosado. Es una persona que también estuvo atrás de dos intentos de golpe de Estado y de quien se tienen más que sospechas que haber cometido torturas y asesinatos. Unos asesores carísimos financiados por la misma autocracia extranjera se han esforzado, con cierto éxito, en presentarlo como una opción presidencial moderada después de ser fascista, racista, golpista, luego socialista-chavista. En Ollanta obra un milagroso y continuo síndrome de Saulo de Tarso que le sucede cada 5 años. Tal es el personaje que algunos popes y emperadores de ropajes invisibles quieren presentarnos orwellianamente como “el voto de dignidad”.

No se puede caer en una ingenuidad absoluta y mortal con Ollanta Humala. Es notorio que su discurso posee una convicción mesiánica como la de Alan García en 1985, sin la misma oratoria y carisma y con la misma receta para un resbalón mortal, que sería desconsolador en uno de los mejores momentos de la historia de este desafortunado país. Porque si bien el sistema necesita cambios, no recuerdo que alguna vez en la historia el debate nacional haya girado fuertemente en si se está reduciendo la pobreza con suficiente rapidez o no, en si se puede redistribuir más o no, en que hay riqueza y estabilidad que repartir. Bajo los esquemas previos en nuestra historia solo encontrarán crisis y más crisis, guerras, alta corrupción, dictaduras, escasez, semifeudalismo, inflación, anarquía o todo junto. Mirado en una panorámica con el resto de nuestra historia, y aún con grandes problemáticas pendientes, nos va mejor que en cualquier otro momento de la República.

Es donde comienza la trampa del statu quo: la otra opción del menú binario que nos ha impuesto el sistema.

El voto por la preservación del modelo económico que es representado por Keiko Fujimori, viene acompañado con una gran carreta que su condición de heredera del capital electoral fujimorista la obliga a arrastrar: el gobierno de su padre Alberto Fujimori. Las violaciones a los derechos humanos, la entronización de la corrupción en el núcleo mismo de la gobernanza y el desprecio por las instituciones democráticas son los tres ejes en torno a los que giran una miríada de casos que arrojan un velo negro a los logros de orden económico e interno de los primeros 5 años del fujimorato. Es ciertamente falaz creer que Keiko hereda las culpas y delitos de su padre, o que contemple repetir los errores de dimensiones criminales de esa época, que ella se ha esforzado en deslindar, aunque tardíamente. El argumento del pasado de otra persona que no es ella, puede pesar contra 10 candidatos en primera vuelta, pero se debilita en la encerrona a solas con Ollanta Humala, candidato al cual no se le lanzan las culpas de otros, sino las de su propia autoría. La debilidad de Keiko, más que su pasado, son sus perspectivas de futuro, las de su círculo cercano y de las fuerzas que la apoyan.

El plan de gobierno de Keiko, muy nebuloso en muchos puntos, es la receta de la inercia, por la cual en la segunda vuelta se ha ganado el respaldo de los grandes poderes económicos del país, lo que se ha traducido en una mayoría de medios de comunicación a su favor . La receta, en resumen, pretende repetir la marcha automática del segundo gobierno de Alan García y no asume, como el futuro ex-presidente aprista, que existe una nueva problemática y nuevos puntos calientes a los que no basta decirles que el Perú avanza. Es la receta de la ceguera, la trampa del statu quo, de creer que "ya la hicimos". En este engañoso triunfalismo económico a quienes les conviene congelarlo y nunca más cambiarlo, es a un minúsculo sector que se queda en nuestras narices con la mayor parte de la temporal bonanza macroeconómica. La visión a largo plazo es poco visible en el programa de Keiko, que más tiene un sabor a "fin de la historia" fukuyamista, en el que no se puede añadir ningún cambio estructural importante. El peligro de un quinquenio naranja es creer que se pueden pasar otros 5 años, basando el crecimiento sin compensar el poder de acaudaladas personas jurídicas cuando sus intereses se oponen a la mayoría de personas naturales. Junto con ello, el criterio para escoger a los voceros de su campaña nos adelanta el criterio para escoger el equipo de gobierno: la mayoría personas de posiciones duras, inflexibles o ridículas que auguran un camino de confrontación bruta, sin diálogo o menosprecio del que piensa distinto, muy semejante al segundo alanismo. Keiko Fujimori aparenta hasta ahora ser una persona sensata y razonable, pero aún si es más que apariencia, acabará en un extremo aconsejada por voces similares a las de Rey y Cuculiza (quien junto con algunos, aún reinvindica mucho de los crímenes y excesos de los 90s), y donde José Chlimper, quien una vez declaró su intención de apagar una huelga él mismo con su pistola, resulta el vocero moderado.

¿Entonces, qué? ¿El cambio? ¿Qué cambio? Otra vez, en la otra orilla espera un fascista-chavista con un pésimo disfraz de social-demócrata confeccionado en dos meses, con un enfoque desastroso de la economía (porque cambiar no necesariamente significa mejorar) y con poco ocultas intenciones autócratas, de intervención en medios y desprecio abierto a la actual Constitución. En su equipo actual, quienes no son paracaidistas de Perú Posible, pasan por una negra gama de justificación de dictaduras de izquierda, algunas de extremos totalitarios como el cubano, y que en los límites físicos de la hipocresía, ahora intentan ser los abanderados de la democracia liberal, la moderación y, vaya, la sensatez .

¿Y tienes que escoger obligatoriamente? No. El sistema electoral, el columnista militante que lees en el periódico o tus amigos cercanos talibanes, no pueden obligarte a hacerte responsable por una opción que no deseas. Es tu decisión. Y en esta debes recordar que la democracia es un sistema donde elegimos quiénes nos representan, quiénes manejan tu cuota de poder, aunque microscópica, significativa en conjunto y para ti mismo. Al marcar por Keiko, te representa Keiko y su equipo. Al marcar por Ollanta, te representa Ollanta y su equipo. Y por lo expuesto escuetamente aquí y lo visto a lo largo de esta extenuante campaña, ambos marcan un estándar muy bajo. En los abismos del extremo político puede ser reconocible el mal menor, pero se está tan al fondo que no importa. Ante tal situación, la balsa de la real-politik se hunde en el fuego cruzado de dos flotas muy lejanas, y te ahogarás si intentas nadar hacia una de ellas.

Muy probablemente Ollanta no será una pesadilla comunista y muy probablemente Keiko no será un regreso a los 90s. Pero muy probablemente cometerán tropelías y avalaran insensateces fuera del límite de la misma falibilidad política estándar, de tu tolerancia y de tu arrepentimiento. No tienes el control del Ejecutivo, no eres el dueño de una corporación, pero sí eres el amo absoluto de tu mente y tus dedos para evitar marcar una equis, para evitar que te orillen a una opción que no quieres.

Respeta los votos de los demás, cada uno tendrá su mal menor. En este escenario de mutua destrucción asegurada, mi mal menor será el voto viciado.

5.10.10

Elecciones con lecciones 2010 (I)

En Perú han terminado las elecciones más interesantes y jugosas en mucho tiempo. Más que las presidenciales de 2006, si me presionas. Mientras la ONPE sigue usando los ábacos de la más avanzada tecnología para contar los votos, iré escribiendo algunas de las lecciones que nos va dejando esta guerra balcánica local, preludio de la Gran Guerra que vendrá en las presidenciales 2011.

Y como no dan para resumirlas en un solo post, vamos por partes como Jack manda.

(I)

¿Adiós al efecto arrastre?


Las elecciones tanto en la capital como en las regiones del Perú han evidenciado la casi desaparición del famoso "efecto arrastre" donde un candidato popular lograba un voto similar en la lista paralela.

En Lima, la izquierdista Fuerza Social no logró que se marcaran sus dos símbolos de manera simétrica, obteniendo un 38% en su propuesta provincial que no se reflejó para nada en sus propuestas distritales, en las que es seguro no obtendrá un solo triunfo. En un caso similar pero en sentido inverso, el PPC-UN demostró fortaleza en muchos de sus candidatos distritales, obteniendo hasta el momento casi una veintena de distritos limeños, pero en los mismos no se pudo ver un trasvase de esa popularidad a Lourdes Flores, la candidata provincial. Un ejemplo de ello se encuentra en el distrito electoralmente más importante de Lima, San Juan de Lurigancho. El candidato distrital de PPC-UN ganó las elecciones distritales, pero FS aventaja considerablemente las preferencias provinciales.

En el resto del país, la tendencia es más visible aún porque, a diferencia de la capital, la elección de presidentes regionales da la chance de una tercera lista paralela. Se ve con más claridad que los resultados difieren en la mayoría de los casos entre victorias regionales, provinciales y distritales. Otra vez, voto arrastre en picada. Sin mencionar que si comparamos una región con otra cambian casi todos los actores políticos y los que son comunes, salvo el caso de APP en el norte, no han podido ganar más de una región.

Este nuevo escenario podría evidenciar tres cosas:

1. Presencia casi total de la consabida y establecida desideologización, sumada a la ausencia de apego partidario mínimo (lo que llamarían en marketing, "lealtad a la marca"). Incluso los caudillismos no tienen más radio de acción que su propia circunscripción. En Lima, no parece haber existido el menor conflicto en votar por una alcaldesa provincial de izquierda y un alcalde de distrital de derecha (caso no solo de PPC-UN, sino de Somos Perú, incluso de Siempre Unidos). El pensamiento Deng Xiao Ping ha ganado en el Perú: no importa de qué color sea el gato, con tal que cace ratones.

2. Después de 30 años de procesos electorales contínuos, una mayoría sabe que no va a viciar su voto si no marca "los dos corazones" o "las dos estrellas" o "los dos mapas". La flexibilidad que permiten las listas paralelas le ha ganado definitivamente la batalla a la propaganda electoral.

3. Mayor conciencia de la diferencia de circunscripciones y de la realidad vecinal "micro y macro". El elector sabe que el alcalde de su distrito no es bueno "per sé" al pertenecer a una lista que prefiere en la provincial, y viceversa.

Los puntos 2 y 3 nos hablan sobre qué lejano está el año 1989, donde los limeños marcaron "los dos arbolitos" de OBRAS sin saber que el candidato provincial, Belmont, no había presentado candidatos distritales.

Es decir, aunque usted no lo crea, podemos ver que se vota menos a ciegas que hace 20 años. Y por ello, nuestros ya débiles partidos políticos han pagado caro, estancados en estrategias políticas y electorales de los años 80s. Porque si el mensaje al electorado general consiste en inventar un ícono, poner un cartel y hacer pintas sin muchas ideas atrás, (o ninguna), pues cualquiera comienza a sentirse llamado para hacerlo.

Y por allí abordaría el punto 4, pero está relacionado con un tema que merece ser tratado aparte: la ya mencionada fragmentación política.

(continuará ...)

16.9.10

Sucia niebla

Lourdes Flores, la candidata a la alcaldía de Lima que más respetaba y por quien pensaba votar, a pesar de muchos de sus errores, ha sido fulminada en minutos en una ominosa emisión de "El Francotirador", conducido por un Jaime Bayly, poseedor de un poder que sobrepasa su sentido de la responsabilidad.

La política, de por sí muy pantanosa, comienza a ser manejada de manera sistemática con la exposición de criminales intervenciones en las conversaciones privadas de los mismos actores politicos. Conversaciones espiadas que ni siquiera cuentan con la mala excusa populista de servir como prueba para algún delito. Lo que se escucha en ese audio es a una candidata que se ve expuesta en un momento de humana debilidad personal. Una debilidad que, una vez conocida, le ha de costar no solo una elección sino el final de lo que fuera una brillante carrera política.

Sí, en la noche se sintió que había caído en el Perú un meteorito político.

Sus palabras, demás está decirlo, revelaron una faceta de Lourdes que hace imposible que votantes como yo puedan seguir dándole su apoyo sin sentirse simplemente tercos, tontos, sectarios, o todo a la vez. Aún así, el sentimiento que me sigue despertando es el de una figura trágica, tomada en una instantánea de entendible angustia en la campaña, que además en ningún momento acepta iniciar un probable arreglo bajo la mesa con una empresa encuestadora.

En la opinión peruana blogosférica en minutos, entro en boga la teoría que era una maniobra del fujimorismo para ganar las elecciones del 2011: un elaborado plan a largo plazo que conspira contra viento y marea para darle una incontestable victoria a su archinémesis Susana Villarán, la candidata de una izquierda que hace un mes no tenía muchas chances. El plan contempla que con su llegada a la alcaldía, cumpla con investigar a Castañeda, rival de la fujimorista Keiko. De paso, ¿qué clase de conspiración fujimorista sería si no incluye el destruir la democracia?(porque la teoría supone que los fujimoristas detestan la democracia per sé), para sacar réditos como opción del orden.

Personalmente me parece inverosímil, con tantos factores y elementos "if-then" como las complejas máquinas del Coyote para capturar al Correcaminos, o sea, un plan muy poco probable en cualquier cálculo político. Solo sirve para dar un sentido a cabos demasiados sueltos, en torno un villano especialmente fácil por sobre otros en las redes sociales como lo es el fujimorismo.

Otra teoría lo atribuye (o ata con lo anterior) a una venganza de Alex Kouri, el candidato tachado al parecer por las fuerzas de Lourdes. Sin nada que perder, se sospecha de sus lazos con la empresa chuponeadora más conocida por la prensa, Business Track. Esta empresa, o sus rezagos, a pesar de querer pasar desapercibida por sus frescos antecedentes, se habría arriesgado en una movida francamente suicida y en nombre de un plan ajeno. Aunque sabemos que Kouri y su entorno ya han incurrido en errores kamikazes como postular a la alcaldía de un lugar sin relación domiciliaria con harta ostra y pana, suena como a demasiado. Al menos lo de BTR es una pieza que no encaja con el resto.

También simultáneamente recibo la especulación que apunta a la posibilidad no de un actor político, sino de intereses empresariales. Quizá en venganza por alguna traición a iniciales promesas de concesiones o ventajas en caso de ganar la alcaldía, la represalia puede apelar a las redes que sirven para chuponeos interempresariales, lo que ya sería una costumbre en ciertos círculos y que ayudaría a entender el modus operandi. Un poco parecido a otro BTR, que queda en el terreno de la mera especulación porque de ser asi, Lourdes podría identificar fácilmente a los culpables.

La teoría del camino más corto, que la candidata más favorecida por la caída de Lourdes, Susana Villarán, sea la responsable se encuentra no solo con la falta de indicios. El remonte de Villarán en las encuestas ha sido trepidante, y el equipo de FS debe estar más que ocupado en la manera de mantener o aumentar ese 20% que se sumaron en dos semanas, como consecuencia de circunstancias inesperadas.

Espero que en poco tiempo sepamos la verdad y la identidad de los autores de esta maniobra distorsionadora y artera. Un caso como este debe merecer los mejores olfatos, que aclare todo por el bien del mismo escaso debate político, reducido a golpes de efecto cada vez más burdos.

Porque francamente, incluso para haber vivido todo lo que se vive en Perú en política, sigo sorprendido. Y con ganas que se despeje esta sucia niebla.

Update 1. Lourdes ha reaccionado bien y planea seguir en carrera. Estoy sorprendido por que ha demostrado reflejos de los que ha carecido antes y ha apelado honestamente a su momento de debilidad humana, como debía ser. Por otro lado, no ha sido nada indirecta en atribuir el origen del audio a Kouri. Hum.

30.5.10

Flashforward Mockus

La mayor penetración de Internet en Latinoamérica no implica que se haya convertido en una plaza pública virtual que influya de manera significativa en la política. No es arriesgado decir que por cada participante interesado someramente una vez a la semana en política, pueden existir diez comentaristas en youtube dedicados a gritar que el doblaje latinoamericano es mejor que el peninsular. O cien jugadores de Farmville. O mil buscadores de porno en torrents.  La historia de Mockus en la primera vuelta presidencial de Colombia es un recordatorio de ello. 

En las elecciones de ayer alcanzó 21% frente al 46% del uribista Santos, lo que ha ido contra todas las expectativas despertadas en las redes sociales. Mockus parecía contar con una explosiva popularidad de 35% que creció con la fuerza de un viral y se alimentó de encuestas que probaron ser engañosas. Si bien llegó a la segunda vuelta, el resultado de la primera donde el uribista deja literalmente doblado al filósofo, resulta desalentador para quienes veían en la "ola verde" una curva ascendente e imparable, cargada de valores ciudadanos y deslizándose en una tabla hawaiana 2.0.   

En Latinoamérica parece manifestarse una tendencia de proporcionalidad inversa: "político súper popular en las RedesSociales™ = poco popular en el MundoReal™ y viceversa". Los dos ámbitos no son un reflejo simultáneo, solo que el primero es una fracción especial (y súper minoritaria en nuestra región) del segundo. Si nos dejamos guiar solo por la "opinión pública" de Facebook y Twitter, ni Chávez o Uribe serían presidentes de sus respectivos países, y Castañeda Lossio habría sido revocado ya del sillón de la alcaldía de Lima. Y Mockus tendría más del 20%, quizá con una victoria en primera vuelta. Pero por distintas razones no 2.0, Uribe es un presidente archipopular, Chávez mantiene un porcentaje alto para su undécimo año de mandato, y Castañeda Lossio aún cuenta con un infame 63% de aprobación.

En Latinoamérica es una ilusión creer que los problemas trending topic de las redes suelen ser los mismos que afectan a la mayoría de nuestra población desconectada. Al ver ayer el discurso de Mockus, donde hacía énfasis en la ecología y el agua mientras organizaba slogans-mantra, se podía atisbar porque pega tanto con el estilo neo-hippie de las redes sociales y tan poco en el resto. 

Aún así, existe la posibilidad de plantear iniciativas con cierto nivel de impacto  como "Chapa tu Paradero" del tuitero @bobsparz. En ese caso solo se necesitó mover a una pequeña fracción de interesados para lograr un resultado notorio y llamar la atención sobre el escandaloso sistema Metropolitano de buses. Los ciudadanos que no se reúnen hace tiempo a conversar en plazas desde el auge de la TV, intercambian ideas e información a través de las nuevas facilidades. El panorama es alentador para nuevas mecánicas de política, pero como leí una vez en Ásterix "no se puede vender la piel del jabalí sin antes cazarlo". 

Las ágoras vuelven, pero lentamente. Por encima de las ilusiones rotas y de expectativas desmedidas, que alguien como Mockus logre 20% es significativo pero todavía es una suerte de flashforward , un vistazo quizá distorsionado del futuro. El presente es distinto. Es uno donde Santos representa el deseo colombiano por continuar el espíritu de un exitoso y popular ochenio uribista, que a pesar de sus sombras, tiene más luces qué exhibir, entre ellas lograr un alto grado de seguridad interna manteniendo la institucionalidad democrática.

No hay todavía ninguna revolución en la manera de hacer política, pero sí un camino trazado. Es nuestro deber evitar confundir los planos de un arquitecto con un edificio construído. Que la diferencia solo sea el tiempo.

Para más detalles sobre el proceso electoral colombiano, es necesario seguir el blog de Carlos Meléndez, quien in situ ha acertado en retratar previamente el escenario del Domingo. Sí, @eljorobado was right.

26.2.10

La trica de Avelino Guillén

Si se lanzara la campaña "Adopta un periodista", no sabría por cual decidirme. Porque las demostraciones de juicios a priori y análisis de cinco segundos pocas veces quedan tan en evidencia como en el rápido coro de voces "indignadas" por la desaprobación del fiscal Avelino Guillén en la evaluación para el puesto de Fiscal Supremo.

Aún cuando para fortuna de Guillén, lo coyuntura lo cruzó con un escándalo en el Consejo Nacional de la Magistratura, el organismo encargado de su evaluación, los argumentos de "complots de la corrupción",(cuando por ejemplo el juez Hugo Príncipe, que condenó a Fujimori, pasó la prueba) o "errores en la forma de evaluación" quedan expuestos como vampiros a la luz solar cuando se presentan evidencias como ésta: su examen publicado por el CNM junto al del fiscal Gálvez Villegas, que encabeza en puntaje las evaluaciones.

No hago ningún spoiler si adelanto que Guillén, tras su segunda evaluación jalada, con justicia se va por la "trica" en su carrera al puesto de Fiscal Supremo, porque su conato de renuncia al Poder Judicial quedó como una payasada mediática más. No basta ser histriónico y comportarse como un "Comisario del Pueblo" en un megajuicio televisado, y así convencer más a los profanos que a los enterados, para ocultar las deficiencias profesionales.

Invito a Gustavo Gorriti, Rosa María Palacios o Augusto Álvarez Rodrich (entre otros, siguen firmas) a que los lean, los evalúen y pidan consejo a abogados amigos suyos para sacar sus propias conclusiones. Y después, no hace falta ser adivino para saber que en su mente surgirá una respuesta a la pregunta:

¿Está probado que Avelino Guillén rindió mal su examen para Fiscal Supremo por segunda vez?

Sí. Lo está.

15.1.10

Un protectorado para Haití


Haití ya era una ruina antes del terremoto. Pero tras la destruccción de Port au Prince, la ciudad capital que daba la impresión de la existencia de algún ente estatal a duras penas , y una estremecedora cifra preeliminar de cien mil muertos en un país de nueve millones de habitantes (el 1% de la población, sin vida en 1 minuto) ha quedado sepultada cualquier posibilidad para la construcción autónoma de un Estado que cumpliera, aunque sea, estándares mínimos latinoamericanos.

La idea de un nation building en Haití, dejado en las manos de los propios habitantes con algo de ayuda internacional, ha pasado de ser una esperanza cínica a una imposibilidad manifiesta. Es hora de darle la oportunidad a los haitianos de escoger si quieren que una figura supranacional se haga cargo de su territorio por una temporada.

A diferencia del estilo vaquero norteamericano que fuerza la construcción de estados a la medida de sus intereses por medio de una campaña militar en Afganistán o Irak, Haití puede representar una excelente circunstancia para edificar desde la verdadera tabula rasa dejada por el terremoto, palacio presidencial incluído, un modelo de estado nuevo y protegido durante una temporada por un consenso de poderes externos. Y todo, obviamente, previo consentimiento electoral del pueblo de Haití.


El ente a cargo de Haití puede ser la misma OEA, abocada al fin en una verdadera misión que justifique plenamente su existencia. Sería necesario el consenso de gobiernos del continente americano, desde los EEUU hasta Venezuela (es una buena oportunidad para demostrar que no es un imposible político), para una verdadera acción directa y sin conflictos que desmuestre que es posible, sin guerras, con la aprobación plena de la población, y el trabajo conjunto de un organismo multinacional regional, salvar al hermano continental más desgraciado.

La figura legal para la administración política de los territorios ya ha sido usada antes por la ONU, justo después de la II Guerra Mundial, con el Consejo de Administración Fiduiciaria, y podría resucitarse a través de la OEA algo muy parecido y con carácter temporal. Tras un período bajo gobierno externo de 10, 15 o quizá 20 años, una nueva generación de haitianos, los que nacen en estos momentos entre las ruinas, podrían representar una verdadera posibilidad de un Haití política y económicamente autosostenido.

Sé que puede ser difícil, para el estado latinoamericano más antiguo, abandonar los conceptos de independencia y estado-nación, pero las circunstancias haitianas han llegado a tal extremo que el objetivo principal no es la autonomía sino la supervivencia de la población y una esperanza para que ésta no siga, sin necesidad de un terremoto, como el escenario de la mayor miseria del hemisferio occidental y un Estado sin esperanzas.

Con la existencia previa un buen consenso continental y la aprobación del pueblo haitiano, es hora de convertir a Haití temporalmente en un proyecto bajo el manejo directo de los mejores economistas, politólogos, sociólogos y educadores que se puedan convocar.

(la ilustración del encabezado pertenece al agudo Álvaro Portales)

20.10.09

La nueva geografía mundial de Parag Khanna

Tras la Segunda Guerra Mundial, uno de los acuerdos de las potencias ganadoras era la inviolabilidad y permanencia de las fronteras del nuevo statu quo acordado en Yalta y Postdam. Los cambios posteriores entre 1945 y el presente han sido en su mayoría independencias coloniales (respetando la demarcación realizada por la metrópoli dominante) o la escisión de estados de esquema federal, también respetando las fronteras previas. Las excepciones a ello, como las ambiciones de Serbia y Croacia en Bosnia o el intento de anexión de Kuwait por parte de Irak en 1990 han acabado en conflictos que terminaron solo cuando se aseguró un respeto a las fronteras del statu quo de 1945.

Ese orden puede estar a punto de cambiar, por diversas razones, entre ellas la multipolarización del mundo y las presiones demográficas. Así lo expone Parag Khanna, un analista internacional de los buenos, porque posee la cualidad básica de poder alejarse de la coyuntura y la excesiva cercanía a los acontecimientos que permite el necesario zoom out y la visión panorámica de los fenómenos internacionales.

Dejo el enlace a una charla que hizó para TED sobre la geografía cambiante del mundo y las nuevas fronteras.

Parag Khanna, maps of the future countries

3.9.09

El día que extrañaremos a los EEUU - (I)

¿Vamos a extrañar a esos malditos yankees?

¿Aquellos que partieron un pedazo de Colombia para construir un canal y le arrancaron a México un brazo y una pierna? ¿los que invadieron Panamá, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Puerto Rico y Granada, que crearon la Escuela de las Américas y apoyaron dictaduras de derecha durante la Guerra Fría?

La respuesta "sí, cómo extrañamos a esos bastardos, qué buenas épocas fueron, ¿recuerdas que al menos los EEUU...?." puede suceder en un escenario más probable de lo que muchos se imaginan.

Pero no aún, no a corto plazo al menos. Todavía causa picazón que amplíen su misión militar en Colombia, lo que ha generado un debate urticante dentro del naciente UNASUR. Es entendible que después de generaciones atestiguando el abuso de poder norteamericano no nos hayamos dado cuenta de una cosa: la importancia de Latinoamérica para los EEUU mengua poco a poco, y más que un lugar estratégico para ocupar, hace tiempo somos un saco de papas que no quieren cargar en sus espaldas.

Estados Unidos tuvo alguna vez sueños imperiales concretos. Fue a finales el s.XIX, cuando destruyeron, sin despeinarse ni sufrir grandes bajas, los restos del poder español en América durante la guerra de 1898. Con ello comenzó un proceso de desplazamiento de la esfera de influencia inglesa en favor del naciente poder norteamericano en Latinoamérica, que se aceleró con la Primera Guerra Mundial.

Nosotros ni lo notamos. Pasamos de un hegemón a otro y ambos hablaban inglés. Al igual que a los británicos, solo les interesaban el comercio y los buenos negocios. Y al igual que ellos, tenían esa fastidiosa manía de amenazar con su poder naval en las costas de países donde sus intereses económicos comenzaran a ponerse en grave riesgo. Esta práctica disminuyó conforme avanzaba el siglo XX, pero dejó sus consecuencias como la "independencia" forzada de Panamá.

El estallido de la II Guerra Mundial y el incidente del ataque japonés a Pearl Harbor puso a los EEUU en alerta continental. Muchos países de la región ofrecieron gran libertad para la instalación de bases norteamericanas, y las pequeñas flotas latinoamericanas colaboraron con la US Navy en la vigilancia de lugares estratégicos como el Canal de Panamá, que podían ser atacadas por los japoneses o alemanes (y que casi sucedió ¿conocen la historia del alucinante submarino-portaaviones Sentoku I-400?).

Derrotado el Eje, Latinoamerica todavía siguió en la pupila norteamericana. La URSS era el nuevo enemigo, y sus armas no sólo eran nucleares sino ideológicas. Con un pasado intervencionista a cuestas, los EEUU emplearon muchos esfuerzos económicos y diplomáticos, así como a sus servicios secretos en el juego del tablero latinoamericano. A pesar de la caída de la URSS en 1991, el paso de los intereses norteamericanos por la región dejó huellas en nuestra memoria colectiva y nuestra autoestima de naciones intervenidas.

Sin una superpotencia rival que rivalice la supremacía política, estratégica e ideológica, solo quedan dos intereses de peso para los norteamericanos al sur del Río Grande: la migración y el narcotráfico.

La migración extranjera y sus consecuencias se mantienen en debate en el viejo melting pot norteamericano, con algunos pensadores conservadores que temen la pérdida de la identidad anglosajona de los EEUU. Pero la solución finalmente descansa más en la política interna norteamericana de control de fronteras y en acuerdos bilaterales con el único país latinoamericano con una frontera terrestre permeable, México.

El narcotráfico pertenece a un enfoque distinto. La guerra contra las drogas ha orientado el movimiento de la política exterior norteamericana en la región, pero cada vez más se hace notoria su infructuosa naturaleza y, a pesar del espejismo de las bases en Colombia, con una importancia descendente en la agenda norteamericana.

Para un país con toda una cinematografía y literatura dedicada a la "Era de la Prohibición" del alcohol, las lecciones quizá debieron ser aprendidas antes: No hay resultados. Las mafias se hacen más poderosas. Los gobiernos locales se enfrentan a estructuras alternas de poder que arrebatan el control de zonas enteras de su geografía, creando inseguridad interna y capacidad para exportar el crimen. El dinero del tráfico ilegal corrompe aparatos de poder enteros: políticos, jueces y policías. Y quien quiere conseguir una droga ilegal, la consigue cada vez con mayor facilidad en un mundo ultracomunicado, pero a un precio inflado artificialmente y con una calidad decididamente no regulada. Este poderoso resumen de Alfredo Bullard es ideal para quien se sienta aún poco convencido.

La legalización de todas las drogas (sí, todas) que conducirá al fin del tráfico ilegal es un decreto que ya se encuentra en la punta de la lengua de nuestra generación, que no es ni hippie ni conservadora, sino hedonista y práctica en estos menesteres. La única duda es si sucederá más pronto de lo que pensamos. En el supuesto que comience en los EEUU, será un verdadero efecto dominó en la región. Más allá de algunos compromisos continentales y comerciales, al finalizar la "Guerra contra las Drogas", los EEUU tendrán muchas otras prioridades en su agenda que el vecindario con dos siglos de independencia que aún no se las arregla para dejar de ser la región con más desigualdad económica del mundo.

Personajes como Hugo Chávez o algún otro símil que surja en el futuro a mediano plazo, no representarán una amenaza seria. Incluso durante los dos períodos del nefasto George W. Bush, negocios como los de la exportación de crudo desde Venezuela no se vieron suspendidos. Si Cuba contara con petróleo para exportar, sin duda el primer cliente en el que pensaría el ahora undead Fidel Castro sería uno que está a solo una balsa de distancia. Política internacional y negocios son factores más interdependientes de lo que suele creerse.

La disminución de interés por Latinoamérica coincide con un período de aminoramiento relativo de fuerzas en los EEUU. Después de innecesarias y ruinosas aventuras en el exterior, el único poder incontestable de los EEUU que es el militar, se ve también restringido en su uso. La primacía económica, la influencia político y soft power de los EEUU se han desgastado y dilapidado entre la invasión a Irak de 2003 y el crack de 2008. Y son esos tres factores, no el militar, los que hacían fuerte la presencia norteamericana en la región. Su disminución crea vacíos de poder con otros actores más próximos llamados a llenarlos.

Los EEUU se alejarán más y tendrán otros problemas de los qué ocuparse antes que de nosotros. Esto, que incluso suena a buenas noticias, será el campanazo indicando que el orden que se basaba en la hegemonía norteamericana ha cambiado a uno multipolar. Y multipolaridad, que parece sonar a mieles y maná, es lo más parecido en geopolítica a Mad Max: máxima anarquía, tensión y lucha hasta la aparición de un nuevo hegemón o de un delicado equilibrio consecuencia de algún episodio traumático.

Suficiente por hoy. Todavía no extrañemos a los EEUU. Espera la continuación de este tema, con nuevos hegemones, multipolaridades, crisis y otros detalles interesantes.

7.7.09

Represión china: 156 muertos en Xinjiang


156 muertos y un severo toque de queda es por ahora el resultado de la represión china contra los uigures en Xinjiang.

¿Creían que el Tíbet era la provincia más rebelde y separatista de China? Los tibetanos son un problema secundario a nivel de seguridad interna, comparada con el activo y creciente movimiento separatista uigur, del cual poco se sabe en Occidente debido al enorme control informativo que ejerce China dentro de sus fronteras.

Xinjiang es una enorme provincia en el oeste de la República Popular China, ubicada en el Asia Central cerca a los "stanes" ex-soviéticos y es donde el mundo sínico y el islámico se encuentran y limitan. Desde las épocas de la dinastía Song (1271 - 1384), de origen mongol y centroasiático, China ha mantenido el control de esas lejanas tierras pobladas por el pueblo uigur, pero así como el Tíbet, Xinjiang posee características diferentes y una resistencia mayor a la homogenización cultural que es una de las características históricas del enorme estado chino. Xinjiang es parte del mundo islámico y culturalmente más cercana a Mongolia que a Beijing, por lo que no se sienten asimilados a la etnia han, que es la mayoritaria y dominante en China y que constituye casi la mitad de la población. Las prerrogativas de los han sobre los uigur, que datan desde hace 8 siglos, han mantenido el conflicto presente por generaciones, y el componente del resurgimiento islámico ha logrado descongelarlo y reanimarlo.

El problema en Xinjiang se venía venir hace años, y aunque muchas noticias de las actividades de grupos separatistas uigures han logrado ser contenidas por la gran represa de información china (un logro comparable al de Tres Gargantas si tomamos en cuenta a sus mas de 1100 millones de habitantes) esta vez el saldo mortal de los enfrentamientos es demasiado alto como para no traspasar el dique. Esperemos que por encima de la censura y el estricto control informativo chino sobre lo que sale de sus fronteras, prevalezca la filtración informativa para tener un ojo sobre lo que pasa en la futura primera economía del mundo.

17.6.09

Bolivia, ex-República hermana

Ya no podemos seguir llamando República hermana a Bolivia por dos razones:

Primera. Desde este año, según el Art.1º de su nueva Constitución, Bolivia ya no es una República, sino un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario. El abandono de la denominación de organización política en el eje de la res pública que define al resto de los países de la región no ha sido un mero gesto formulaico. El estrenado sistema de Estado Plurinacional (llamémoslo así para sintetizar) se presta a ser un molde gelatinoso para cualquier capricho conceptual del gobierno de Evo Morales fuera del marco republicano clásico.

Segunda. Hablando a nivel de estado y no pueblo, de comportamiento fraternal no queda ni la sombra. Bolivia es un país por el cual el Perú en el s.XIX asumió su más triste y costosa guerra, como consecuencia de la estulticia de otro presidente boliviano, Hilarión Daza. Ahora se nos paga con la hostilidad a los reclamos peruanos de soberanía marítima, ayudando al país que les quitó el acceso al mar, Chile. Esto es una acción diplomática inaudita por parte del gobierno de Evo Morales, fruto tanto de un odio obsesivo con Alan García, como de las aspiraciones de expansión del Eje Bolivariano, que pueden ser burdas y desordenadas, pero poseen efectos visiblemente nocivos. De un modo miope y cortoplacista, Evo Morales atenta no solo contra los intereses peruanos, sino contra históricos intereses bolivianos.

Por si fuera poco, la interferencia boliviana en los asuntos internos peruanos ha llegado al punto de un abierto sabotaje a nuestra integridad nacional e incluso la clara creación de quintacolumnistas llamando a la insurgencia contra nuestros gobernantes elegidos. Alan García podrá ser un mal presidente, pero es nuestro problema ver que hacemos con él, no el de Bolivia.

Para muestra, este video de Periodismo en Línea visto en Hojas de Vida:




¿Sabían que Alberto Pizango, quien aparece en este video, también pide que nos convirtamos en un Estado Plurinacional? No se pueden escatimar adjetivos: esto corresponde a un quintacolumnista y agitador y no a un líder que juegue por el Perú, sino por Bolivia y demás países del Eje.

Personalmente, la desesperación que siento al pensar que faltan todavía dos años para que acabe el período de García no me moverá a hacerle juego a intereses aún más nefastos. Denunciemos los terribles errores y arrogancias de este gobierno, pero a la vez mantengamos ojo avizor con el frente externo, que no es algo fantasmal sino palpable y evidente.

El sabotaje del gobierno de Evo Morales es intolerable y amerita respuestas diplomáticas drásticas, como la ruptura de relaciones, así como a nivel interno, una especial atención y concentración de energías y labor estatal en Puno, primer candidato a convertirse en el próximo Bagua.

12.5.09

Muerte de un valiente

"Si usted está en este momento oyendo o viendo este mensaje es porque fui asesinado..."



Rodrigo Rosemberg dejó un video para ser publicado en caso de cumplirse las amenazas contra su vida provenientes del gobierno de Álvaro Colom en Guatemala, debido a que era el abogado de Khalil Musa, también asesinado junto a su hija Marjorie en medio de lo que al parecer es una guerra interna de mafias gubernamentales y que en palabras de Rosemberg, es algo que todos saben pero que a pesar de ello, no genera respuesta ciudadana.

Rosemberg fue acribillado el domingo 10 mientras paseaba en su bicicleta. Pero el video, lanzado al Youtube por "El Periódico" de Guatemala, le ha dado la posibilidad de un inesperado golpe post-mortem, responsabilizando al presidente Colom y parte de su aparato de poder de su asesinato. El mensaje continúa aquí:





"Mis hijos no ganarán nada con mi muerte, pero sí Guatemala".

Este, sin duda, es el verdadero significado de morir por el país. Que la caída de este valiente no sea en vano.

Visto en ALT1040

16.4.09

Demonización, revisionismo y wishful thinking

Atravesamos una época de fuego cruzado, tinta y bytes de opinión, sobre la sentencia de 25 años a Fujimori.

El razonamiento y el análisis del fenómeno del fujimorato se transforma más que nunca en tierra de nadie. Quienes transitan por allí se ven acusados de "caviares" o "geishas" de manera indistinta y reciben fuego graneado de ambos bandos.

Quienes quieren ver a Fujimori como un mártir, niegan o minimizan los claros y conocidos aspectos nefastos de su gobierno y legado.

A su vez, quienes quieren ven a Fujimori como el mayor enemigo de la nación, no dudan en su demonización y en el soslayamiento de hechos sin los cuales es imposible explicar qué Perú existía en 1990 y cuánto cambio de éste en el 2000. Así, en pos de un slogan "justiciero" se crean atajos para ahorrar sinapsis y sucumbe el análisis serio. Peor aún, quien asesina su perspectiva luego pasa a quejarse de no entender a un enorme sector de peruanos y resuelve su problema acusándolos de autocráticos, faltos de autoestima, y otros etcéteras.

Sobre las anteojeras del primer bando existe una sobreoferta de crítica en la blogósfera y la prensa. Sobre las de los segundos, un déficit y por lo tanto un punto a tratar.

Estas anteojeras obedecen a sus propias leyes:

Ley de la demonización: La madre de todas las demás es la demonización del enemigo como herramienta que facilita la flojera intelectual. No hay nada mejor para la conciencia maniqueísta y nada peor para el análisis que subestimar los logros de los que ha sido capaz el rival, así como atribuírle características de mal caricaturesco que a la larga son contraproducentes como argumento, como en el caso de Fujimori las supuestas torturas a su esposa o que se llevó lingotes de oro en el avión a Brunei, entre otras perlas que solo consigue mezclar papas con camotes.

Pensar que un autócrata y cómplice de Montesinos, que un personaje devorado por la enfermedad del poder también fue el responsable político de una mejora económica sustancial e innegable partiendo de un desastre económico, de una victoria sobre un movimiento terrorista como SL reduciéndolo a casi cero y a un costo en vidas visiblemente mucho menor que en los gobiernos más institucionales y democráticos, de la llegada del Estado a regiones rurales abandonadas por siglos, o de un tratado de paz definitivo con el endémico conflicto con Ecuador, pensar en eso puede ocasionar un corto circuito y para evitarlo se usa lo siguiente:

Ley del revisionismo histórico. Con esta óptica se reduce por ejemplo:

La complejidad de la derrota de SL a que Fujimori andaba de pesca mientras el GEIN capturaba a Abimael Guzmán, y que éste solo hecho bastó para derrotar al terrorismo.

La recuperación económica y viabilidad de país de 1990 al 2000 a una anécdota casi sin importancia, cuando no, la trágica victoria del neoliberalismo contra el sistema anteriormente imperante.

La infraestructura construída en el interior del país a mero populismo.

El tratado de paz con el Ecuador a la cesión mancilladora de un sagrado kilómetro cuadrado de nuestro territorio nacional.

Reducciones fáciles de convertirse en slogans, peligrosamente ideales para el autolavado de cerebro que deja un Fujimori listo para ser villano de caricatura antes que el responsable de un período histórico lleno de incómodas contradicciones.

Ley del wishful thinking. Que nace como reacción a las realidades incómodas.

Porque la historia del Perú tiene la desagradable costumbre de contradecir lo que nuestra formación académica occidental consideraría deseable.

Porque en el siglo XX los pocos gobiernos democráticos en Perú tuvieron un desempeño mediocre en el mejor de los casos y desastroso si nos referimos explícitamente al gobierno de Alan García entre el 85-90.

Porque los dos grandes pensadores peruanos del siglo que estudiamos desde la escuela, Haya y Mariátegui, fueron los inspiradores de los dos partidos que estelarizaron los peores capítulos de nuestro siglo XX: el APRA en ese carnaval surrealista de ineptitud y corrupción que fue el 85-90, y el PCP-SL, uno de los hijos en línea directa del PCP de Mariátegui.

Porque, he aquí al rinoceronte en la sala que nadie quisiera ver, los tres gobiernos responsables de las reformas más importantes del país en el siglo pasado estuvieron a cargo de dos autócratas, Leguía y Fujimori y, sobre todo, de un dictador militar de izquierda, Velasco Alvarado, quien, paradójicamente, tuvo que dar un golpe a un gobierno democráticamente elegido para liberar a un enorme sector de la población oprimida por siglos.

Es para lamentarse que las cosas no hayan salido de la manera que querríamos, que carezcamos de paradigmas democráticos de peso, pero no es motivo para negar lo sucedido. Es nuestro pasado: más vale aprender de él a pretender que no existió si no queremos ver aparecer otros autócratas en el futuro.

Igualmente, más vale estar prevenido y atenerse a los claroscuros del fujimorato antes que inventar un cuento de lo que hubiéramos querido que fuera. Porque del autoengaño nace el error. Y de nuestro próximo error nacerá un gobernante peor de lo que nos imaginamos.

¿Un análisis justo? ¿Para qué?

No se debe tener temor a la verdad y a poner los pies en la tierra, pues a pesar de reconocer sus logros, "la inocencia de Fujimori" seguirá siendo un oxímoron.

Aunque yo también piense que la sentencia sea cuestionable en muchos aspectos, en un balance final es provechoso para el país ver condenado severamente a un gobernante que ha incurrido en otras faltas graves. A la vez, nada lo exculpa de haber candidateado ignominiosamente al Senado japonés, de ser el responsable político de un innecesario grupo Colina, de ser cómplice y encubridor de Montesinos, de temer a su asesor con una cobardía que lo llevó a esa increíble renuncia por fax, o de haber vulnerado las instituciones creadas por su propia Constitución en pos de la reeelección.

Nada lo exculpa de ser un mal ejemplo en muchos sentidos, por lo que merece recibir un castigo público e histórico igualmente ejemplar, aunque llegue por una vía con baches.

Pero si esto viene acompañado de demonización, revisionismo histórico, o wishful thinking, no servirá de nada, no aprenderemos nada y repetiremos la historia. Será darle leña al fuego que queremos combatir, cuando lo que se necesita es un chorro de agua, de fría realidad.

Y perderemos la perspectiva que la democracia peruana necesita para no volver a ser interrumpida por autócratas con soluciones basadas en el abuso del poder.

BONUS BLOGOSFÉRICO

Un par de leyes menores:

Ley de Bush Jr. "O estás conmigo o contra mí". Todos los periodistas que cuestionen la sentencia son "geishas" y quienes cuestionan a Fujimori "caviares". Quienes manifiestan sus dudas sobre ella resultan criptofujimoristas con la misma lógica de la otra trinchera donde la sentencia del tribunal o la CVR es criptoterrorista. Todos así revelan "su naturaleza" y el mundo se divide cómodamente en dos.

Ley de Godwin o las comparaciones con Hitler y Abimael. De quienes desean trasponer la lógica con la que se juzgaron los crímenes nazis, o para quienes, secreta o abiertamente, entran en orgasmo con la idea de Fujimori en la misma celda del líder de SL.

1.4.09

Buscando la Memoria para un Museo

En un sorprendente giro positivo de la situación, la controversia sobre el Museo de la Memoria parece acercarse a una solución que anima tanto a sus más entusiastas promotores, como a quienes como yo, temían que dicho proyecto fuera copado por el mismo sector político que controló y limitó la naturaleza de la CVR en la coyuntura del final del gobierno de Fujimori.

Si bien sigo guardando razonables dudas tanto por la prontitud de la elaboración de un balance al que podamos llamar "Memoria" o por la circunstancia poco estratégica donde el actor más nefasto del conflicto interno sobre el cual ésta se construye, Sendero Luminoso, sobrevive aún en el país, quiero guardar una esperanza en el nombramiento de Mario Vargas Llosa como cabeza de la comisión encargada del Museo. En lo personal no comulgo con muchas de sus ideas políticas, pero tiene el mérito de ser un intelectual sincero y de mucho más consenso para estas precisas circunstancias.

El equipo convocado también me parece óptimo pero que aún espera estar completo. La presencia de Salomón Lerner y Enrique Bernales me parece necesaria, pues para la conceptualización del museo es imprescindible hacer uso de las investigaciones de la CVR, esperemos que en su justa medida y no en el pedestal de libro definitivo con la que algunos intelectuales dogmáticos con tufo bíblico suelen citarla. Por otro lado el primo de MVLL, Frederick Cooper Llosa, es por encima de ello un buen arquitecto convocado para no perder la dimensión física del proyecto, mientras que el nombre de Fernando De Szyslo solo puede inspirarnos confianza en el criterio estético (y también ético) que puede imperar.

La presencia de Luis Bambarén me parece de más. Este cuestionable sacerdote es a la izquierda lo que el cardenal Cipriani es a la derecha, y con el primado de la Iglesia peruana comparten algunas virtudes en su historial, pero también terribles defectos tan similares, que casi se podría decir que son gemelos de los dos lados de un espejo. Si viviera Hubert Lansiers me parecería un componente perfecto, pero con su desaparición no se me ocurre a nadie de la Iglesia Católica idóneo para este trabajo, y tampoco me parece que sea necesario que ésta sea urgentemente representada.

¿Veremos algún representante de las Fuerzas Armadas y Policiales? ¿O alguien que hable por esos otros combatientes olvidados que fueron los ronderos? ¿Un representante de AP, uno del APRA y uno del fujimorismo para compensar la fuerte carga política izquierdista de Enrique Bernales? Esas son las dudas por las que aún no puedo poner al fuego mis manos por la nueva comisión a cargo de Vargas Llosa, en quien sin embargo confío que podrá lograr un resultado menos controversial que la comisión de investigación sobre la matanza de Uchuraccay en inicios de los 80's. Solo queda esperar.

¿Encontraremos la Memoria que buscamos para este museo? Bueno, no hay respuestas, pero sí indicios para comenzar. En lo que concierne a nuestra claustrofóbica pero interesante blogósfera, un intercambio de ideas clave fue el iniciado por Carlos Meléndez, el Jorobado de Notre Dame, con el valor añadido de remover la calma chicha que algunos asumían en cómodos consensos dentro de la burbuja blogosférica y generar un debate que se mantuvo calmado lo que dura el suspiro de un ruiseñor.

Si bien su discurso giró nuclearmente en torno a la apropiación de la Memoria por el grupillo de siempre de izquierda minoritaria (Mi Memoria no es la tuya, como el título lo indicaba), al señalar que el sentimiento nacional mayoritario divergía de los que ese sector asume como "verdades definitivas", se le cuestionó por incurrir en una falacia ad populum. Pero esgrimir esto es lo mismo que usar un ariete contra una pared de esponja, porque hay construcciones, tanto como las de un sistema democrático, o con más razón, de un monumento público o un museo histórico, que consagran un consenso mayoritario o casi total de una comunidad.

O sea, ad populum.

Los únicos museos que consagran una verdad nueva y ajena a una población se dan donde ésta se mantuvo oculta al existir un orden político consensualmente criminal y que es considerada como la facción más nefasta de un conflicto, como la Alemania nazi, la China y Corea ocupadas por Japón, la Camboya del Khmer Rouge. En el caso peruano, ni las atrocidades del Estado se pueden equiparar imparcialmente a las del proyecto desafiante, ni el actor estatal fue la opción más nefasta, así como tampoco ni en el gobierno de AP o el APRA, incluso en los momentos con mayor grado de control mediático del fujimorismo, se llegó al extremo de impedir que cualquier crimen estatal descubierto por la prensa saliera a la luz.

Teniendo esto en cuenta, creo que no caer en el monopolio de la Memoria y procurar pluralizar su elaboración es un primer reto de la comisión de MVLL.

Otro factor a tener en cuenta tiene que ver con la acogida del proyecto, relacionado justamente con lo ad populum, es decir, confeccionarlo con juicio sin subestimar la memoria de la mayoría, que considera, con justa razón, el fin del conflicto armado como la victoria de un bando comparativamente beneficioso, antes que el triunfo de un actor que daba igual que el otro. La historía del Perú, tan aficionada en revolcarse en la autocompasión de las derrotas y las tragedias, necesita con urgencia hitos positivos como la derrota de SL y el MRTA,

Si nos centramos solo en lo nefasto inherente a cualquier conflicto armado y no se le da igual peso conceptual a la importancia a la naturaleza de los actores (que no se compensa por mencionarlo de refilón y fuera de órbita) se empuja por omisión, tanto al Estado como a las fuerzas subversivas, al mismo nivel.

Y eso es lo último que necesitaríamos establecer como Memoria.

23.1.09

1300 muertos después ¿Misión cumplida, Israel?

Los objetivos públicos de "Plomo Fundido" eran principalmente:

1. Detener el lanzamiento de los cohetes dirigidos al sur de Israel.

2. Debilitar a Hamas en su bastión de Gaza.

Más de 1300 muertos y 5000 heridos después, el ejército israelí dio por finalizada su incursión y su gobierno declaró que se habían alcanzado los objetivos. ¿Cuáles? No precisamente los planteados ante el público.

Detener el lanzamiento de cohetes fue simplemente una excusa para bombardear cualquier edificio de Gaza con el pretexto de ser un "emplazamiento" o una fábrica, lo que se usó para legitimar la destrucción de mezquitas, comisarías, casas, facultades universitarias, etc. En suma, toda Gaza se convirtió en un objetivo militar que buscaba destruír un arma tan fácil de armar, portar y desmantelar como el cohete Qassam:

Casi el mismo efecto que bombardear un país para destruír sus escopetas y pistolas. Nulo.

Los cohetes se seguirán fabricando. Y nada garantiza que Hamas no vuelva a utilizarlos a corto plazo, como lo demostró lanzándolos poco después del fin de "Plomo Fundido".

El otro objetivo, el debilitamiento de Hamas, no solo no se ha logrado, sino que tiene un resultado en dirección opuesta. En la incursión el gobierno israelí calcula que han muerto 500 de sus militantes, pero a la vez matando a 1300 habitantes, ha empujado a una población que tiene poco que perder, a luchar en una causa común con los radicales de Hamas. Es sabido que en la lucha contra una organización terrorista, lo único que se logra masacrando una población donde se refugia, es lograr más adhesión a ésta. No hablemos de una ciudad de millón y medio de habitantes. Aquí, en medio de tanta sangre, no se va a hablar de una victoria de los moderados de Al-Fatah por años. Ojalá me equivoque, porque Hamas es lo peor que les ha pasado a los palestinos después de Israel.

Así, los verdaderos objetivos cumplidos se revelan al caer los cuentos para tontos:

1. Una operación punitiva donde no importó el daño a la población, matando e hiriendo a miles de personas, en respuesta a los cuatro muertos por los cohetes de Hamas a lo largo del 2008.

2. Destrucción de la infraestructura elemental de la ciudad (incluídos almacenes de alimentos de la ONU), bajo la excusa de los emplazamientos de cohetes, aumentando condiciones de extrema inhabitabilidad que sigan forzando la migración de la población. Llamémoslo por su nombre: terrorismo de Estado.

3. Dar una imagen dura y halconesca al partido de gobierno, Kadima, que es lo requerido para ganar las próximas elecciones y aplacar las quejas del sur del país, quienes reciben las consecuencias de estar más próximos a jaula del prisionero palestino llamado Gaza. A pesar de todo debe advertirse: las cosas pueden ponerse peor si Kadima y Tzipi Livni pierden las elecciones. Para que se den una idea: ese es el partido de centro.

4. Consolidar la realidad de una causa palestina divida en dos banderas: Hamas y Al-Fatah. Bombardeando (y por ello reforzando) a Hamas en Gaza, han logrado que esa ciudad no vaya abrazar la causa moderada en mucho, mucho tiempo.

5. Tener un elemento más para "ceder" en las negociaciones con el nuevo presidente norteamericano, que representa un elemento menos dócil para la diplomacia israelí que George W. Bush, quien ató los intereses norteamericanos a los israelíes más que sus predecesores. No es una coincidencia que el cese de "Plomo Fundido" haya terminado días antes del inicio del período Obama. Tampoco es otra coincidencia que en esta coyuntura el gobernante norteamericano haya dicho (vale repetir la cita del post anterior):

"... nuestro poder por sí solo no basta para protegernos, ni nos da derecho a usarlo como nos plazca. (...) nuestro poder crece a través de su uso prudente; nuestra seguridad emana de la justicia de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo, las templadas cualidades de la humildad y el autocontrol."

20.1.09

EEUU: Fin del Ochenio Nefasto


8 años después, el mundo se convirtió en un lugar peor y más peligroso, gracias a una agresiva y codiciosa camarilla que puso un trágico fin a la prosperidad norteamericana heredada de los 90s. El mundo ahora sabe qué es lo que pasa cuando se mezcla neocons y extremismo religioso: una poción alucinógena que causó el peor bad trip en el país más poderoso del mundo.

Los últimos 8 años norteamericanos tiene un número de calamidades humanas difíciles de resumir: fueron testigos de una invasión con pretextos inverosímiles en Irak, un largo fracaso militar contra los talibanes en Afganistán, la catástrofe más fuerte en el sistema capitalista desde 1929, los derechos fundamentales de la persona consagrados por los "Padres Fundadores" en los EEUU del s.XVIII puestos en cuestión en el s.XXI, la debilidad estatal (o si se prefiere, desidia) mostrada en una catástrofe nacional como el huracán que destruyó la hermosa Nueva Orléans, recorte de impuestos a los ricos, campos de tortura, restricciones a los viajeros en los vuelos de todo el mundo, miedo inducido mediáticamente, paranoia, cruzadas y codicia petrolera sobre la sangre ajena.

No conozco una sola persona sensata de derecha o izquierda que vaya a extrañar este horrible ochenio norteamericano. Cuando el fin de la Guerra Fría parecía abrir las puertas a un mundo mejor, cuando el nuevo milenio se recibió esperando un hito simbólico de la humanidad, no imaginábamos que la primera década del "siglo del futuro" se acabaría pareciendo cada vez más a los años 30s de la pasada centuria.

Distopía. Desilusión. Miedo del futuro. Esa es su herencia.

Quisiera despedir personalmente a los responsables.

Adiós, con un último zapatazo, inimputable ex-alcohólico reconverso convertido en presidente por un fraude electoral. Adiós George W. Bush. Se acabó tu ochenio nefasto. Tu gobierno fue la única "weapon of mass destruction". Lo que te dejó Clinton en orden, se lo entregas hecho un caos a tu sucesor, elegido en una atmósfera casi mesiánica gracias, más que nada, a tu apocalipsis.

Y adiós Dick Cheney, verdadero conductor de los EEUU y Halliburton. A ti, de corazón, te deseo lo peor.