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2.3.08

Mein Kampf Chavista

Hugo Chávez ha enviado batallones a la frontera con Colombia, con el pretexto de defender la soberanía de Ecuador, en cuyo territorio el ejército colombiano abatió a 16 terroristas de las FARC, incluyendo al número 2 de esta organización. La muerte de su compinche de las FARC ha puesto de mal humor a la encarnación montypytheana de Bolívar.

"Señor ministro de Defensa, muévame diez batallones hacia la frontera con Colombia, de inmediato, batallones de tanques. La aviación militar que se despliegue", sostuvo Chávez durante su programa semanal de radio y televisión "Alo, presidente".
"Muévame diez batallones ...". Vaya. Qué fácil es poner a tu país al borde de la guerra si te llamas Hugo Chávez Frías. Pero esta movida no tiene nada de improvisada, ya que se enmarca dentro de las aspiraciones de su discurso y cuyo plan lógico sigo en un mapa que he colgado para hacerme entender mejor.

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1. Influencia sobre la política exterior de Ecuador y Bolivia, para que actúen como satélites al servicio de la geopolítica chavista. Una integración mayor con estas naciones se ve interrumpida por dos países en medio del camino. Ya saben cuales.

2. Colombia es capturada con una combinación de maniobras militares, apoyo de las FARC (que reciben armamento de Venezuela), una amenaza de beligerancia ecuatoriana y el apoyo de ciertos sectores políticos que ven con más odio a Uribe que a las FARC, y son simpatizantes chavistas (la senadora Piedad Córdoba es un buen ejemplo de ese sector).

3. Después de Colombia sigue el Perú, que yaen 1830 había sido un obstáculo para Bolívar. Con la vieja Gran Colombia asegurada, se harían más notorios los movimientos convulsionantes apoyados desde el exterior y que se conjugarían con la nefasta y apopléjica división regional (apoyada paradójicamente por el APRA en los 90s) . Tras una serie de estallidos sociales sin precedentes, organizados por el petrodinero chavista y con la ayuda de dirigentes cortos de vista y remanentes senderistas, se erige un gobierno pro-chávez que emerge de la "lucha contra la oligarquía" y llega al poder algún populista de turno surgido de las filas de esta convulsión, no necesariamente algún Humala, sino alguna cara nueva de esas que siempre nos sorprenden.

4. Reductos de resistencia civil son aplastados y se podría librar una última guerra para aplastar algún intento independentista como el de Santa Cruz, que por su parte daría buenos pretextos al fundar su autonomía bajo premisas racistas, lo que no llevaría precisamente a la solidaridad mundial.

Cuando Hugo Chávez cambió el nombre de su país al de "República Bolivariana de Venezuela" había que ser solo algo perspicaz para dar con el imaginario que encerraba esa nueva denominación. El fervor del gobernante venezolano por la figura de Simón Bolívar no solamente parece manifestarse en las aspiraciones sobre el mismo país, sino también en las cada vez menos disimuladas ganas de poner a toda la vieja área liberada en la campaña del s.XIX, bajo una órbita única en el s. XXI, y con un gobierno nada democrático, sino de corte personalista y vitalicio, como el que intentó Bolívar en los países que liberó, inspirándose en el aquel entonces reciente modelo napoleónico.

Tras los pasos 2, 3 y 4 nacería la "República Bolivariana de Colombia", la "República Bolivariana de Ecuador", la "República Bolivariana de Perú" y la "República Bolivariana de Bolivia", juntos todos bajo el soberbio brazo de las Fuerzas Armadas Bolivarianas y siguiendo los luminosos designios del Nuevo Socialismo de Cinco Motores, formarían la flamante Unión de Repúblicas Bolivarianas Socialistas o la U.R.B.S. (un blogger venezolano ya se me adelantó con el nombre), con un solo líder para un solo pueblo: Hugo Chávez.


Esta carátula de la revista Dedo Medio resultó calzar en el contexto más rápidamente que lo que sus editores imaginaron.

Personalmente, como amante del sueño unificador latinoamericano, esta intentona de Hugo Chávez me sabe a profanación, a pisoteo de cruz, a sinagoga quemada, a buda volado con dinamita. La integración latinoamericana está sufriendo un golpe duro con este tipo que toma sus banderas, se pone una deforme máscara de Bolívar, y como un monstruoso Rey Momo, avanza a la cabeza de una comparsa en la que desfilan tanques, terroristas, poderes dictatoriales, antenas de televisión tomadas por la fuerza, matones en moto, un socialismo desfasado y empobrecedor, congresistas y dirigentes políticos colaboracionistas, ya sea por estupidez o por compra de voluntades. Mientras nos sumimos en el close-up de nuestro acontecer político, con marchas innumerables y muchas con motivos equivocados, con presidentes regionales ineptos, con algún ministro de Estado que parecen sacados de un virreinato (como el estúpido y racista Antero Flores Aráoz), nos perdemos de la visión general, del plano panorámico que muestra todo en su conjunto.

Ahora que se configura una amenaza de guerra colombiana ¿qué debe hacer el Perú? Silvio Rendón del GCC sostiene en "El Perú y el cerco a Colombia" que no debemos ayudar a Colombia ya que al Perú nunca le han devuelto los favores internacionales. Yo sostengo lo mismo pero por razones distintas, ya que si pudiéramos, deberíamos ayudar a Colombia en un probable conflicto en el que un triunfo militar chavista comprometería a nuestro país. Pero nuestras FFAA no están en su mejor forma, y no solo es impensable proyectarnos militarmente fuera de nuestras fronteras para ayudar a un aliado, sino que es probable que nuestra misma capacidad de defensa sucumba ante un ejército latinoamericano medianamente organizado como el venezolano.

Quienes siguen de cerca nuestra realidad militar saben de lo que hablo, pero para no explayarme en detalles técnicos se puede resumir en que nuestras FFAA están por debajo del nivel operativo deseable ante una amenaza externa, por lo que deberíamos concentrarnos en desplegar las púas del erizo e invertir algo en armamento defensivo, como artillería y misiles antiaéreos, adiestramiento y munición antitanque, así como en mejor entrenamiento para los pilotos de los escasos MIG-29 que podrían patrullar nuestros cielos. No nos queda otra que volvernos un bocado indeseable, y a la vez mejorar nuestra rama de inteligencia para detectar la infiltración chavista en varios autodenominados movimientos de reinvindicación (no quiero generalizar, hay de todo), así como despojarnos de prejuicios para no asumir como mentiras todo lo que dice nuestro antipático Ministro del Interior, que por antipático no deja de tener razón al denunciar rastros de manos extranjeras y de Sendero Luminoso en las últimas movilizaciones del paro agrario.

19.8.07

Como paralizar el Perú en tres pasos

El terremoto ha corrido el velo que ocultaba lo extremadamente fácil que es dejar atónito e incomunicado al Estado. A pesar que las ciudades de Ica, Chincha y Pisco son, más allá de las que están dentro del departamento de Lima, las de más rápido acceso a la capital, ningún sistema de comunicación efectivo alertó de las verdaderas dimensiones de la tragedia al poder Ejecutivo y a las Fuerzas Armadas. Uno de los primeros aviones que aterrizaron en Pisco trayendo ayuda material masivamente no perteneció a las fuerzas aéreas de nuestra nación, sino a las de Bolivia, que reaccionó más rápidamente que muchos ministerios y altos comandos.

En agradecimiento a la generosidad de los países latinoamericanos, europeos, a los norteamericanos y a todos los demás que han mostrado su buena voluntad enviando ayuda en aviones y barcos, les brindaré recíprocamente una rápida receta que enseña de manera sencilla como paralizar a nuestro país. Ya saben, aplíquenla en caso que tengan alguna disputa limítrofe o alguna acción de retaliación que desarrollar en nuestro querido suelo patrio, hogar del cebiche más rico y las empresas de transporte terrestre más hijodeputas del orbe, con Soyuz como abanderada de la hijoputez máxima.

Cómo paralizar el Perú en tres pasos
y lograr 48 valiosas horas de ventaja, si no son más, en caso de guerra.

Ingredientes:

- Cuatro (04) misiles teledirigidos de mediana o baja carga explosiva.
- Seis (06) cargas explosivas de amplio radio de acción.
- Lugareños contratados para poner las cargas explosivas (sugiero usar a la viceministra Cayetana Aljovín, vocera semioficial de Telefónica).

1. Tres misiles teledirigidos a Lima Metropolitana. No necesitan ser de gran poder explosivo, y tampoco es necesario cobrar muchas víctimas. Los dos primeros han de estallar en lugares que llamen la atención: uno en el parque de Miraflores, otro en el inaugurado Parque de las Piletas, y por último, uno en el Megaplaza de Lima Norte. Lanzados en un horario laboral normal, entre 9am y 7pm, provocarán un colapso de los endebles sistemas celulares ante las múltiples llamadas de los ciudadanos, y las múltiples llamadas de los gobernantes. Sí, sorpresa. Nuestro presidente, nuestros ministros y nuestros generales no tienen otro sistema de comunicación rápida distinto al que ofrecen Telefónica, Claro y Nextel al ciudadano común. Sí, tardarán horas en buscar un sistema alternativo al Blackberry que usaban para comunicarse entre los más altos mandos de un país de 28 millones de habitantes. Sí, tampoco nosotros sospechábamos que el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas fueran tan susceptibles a un colapso telefónico.

2. Un misil teledirigido al local central de RPP. Esa estación de radio es peligrosa porque demuestra ser un sistema de información alternativa mucho más eficiente y rápida que el Estado en diversas crisis y catástrofes. Hasta los militares y ministros confían más en RPP que en canales de comunicación internos para enterarse de la situación en el país. Vuélenlo y generarán un pánico nunca visto: una emergencia nacional sin RPP.

3. Seis explosivos de alta potencia en las tres carreteras básicas de Lima.
Por si no lo sabían, la conexión sanguínea de la enorme cabeza limeña con el resto de su dependiente cuerpo nacional, está a cargo de tres hilos de asfalto casi en su totalidad. El resto de carreteras jamás han tenido la debida importancia. Volando efectivamente dos grandes tramos en la Panamericana Norte, dos en la Panamericana Sur y dos tramos en la Carretera Central, todos en sectores cercanos a la capital, se asegurarán de cortar el abastecimiento terrestre a la hidrocefálica ciudad de Lima y de paso, desconectar el resto del país cuyo sistema vial tiene a la Metrópoli como único centro neurálgico.

La ineficiencia del sistema de reacción rápida estatal hará el resto. Helicópteros con mal mantenimiento, déficit de aviones de carga pesada en un país de difícil geografía y atolondramiento de las actuales cabezas con capacidad de decisión, además de la casi nula atención a mecanismos de prevención de desastres, dejarán un país desconcertado y listo para perder cualquier conflicto. Pueden pasar 48 horas si no son más, antes que nuestros gobernantes sepan quién los golpeó.

Voluntarios para paliar la emergencia, habrán. Gente con ganas de ayudar en lo necesario, sobrará. Personas con pasta de héroes estarán formando colas para entrar en acción. Pero no se preocupen, que si de algo adolece nuestra nación endémicamente, es de una clase dirigencial con cabeza fría y ordenada para canalizar sus esfuerzos.