
La noticia me impactó: la adaptación cinematográfica de Fundación de Isaac Asimov se aproxima en manos de New Line Cinema, la misma empresa que logró hacer funcionar exitosamente en la pantalla grande una obra igual de difícil como El Señor de los Anillos.
Mi ejemplar de Oveja Negra de Fundación fue el mejor obsequio que pude recibir a los 9 años. Hizo una triple diana en mi alma como seguidor de la ciencia ficción, la historia y la política. La he releído más que ninguna otra novela, ¡creo que casi quince veces! y en mi mente figuras como la de Hari Seldon, Salvor Hardin y Hober Mallow adquirieron la dimensión de héroes personales y hasta guías de comportamiento. Y porque quiero a esta obra con un celo extraordinario, me da miedo enterarme que el guionista de su adaptación será el mismo que escribió la versión de la fallida Yo, Robot para el cine, Jeff Vintar, quien es capaz de transformar el Quijote en una película de persecuciones y caballos que explotan.
Fundación es una obra fácil de leer pero difícil de plasmar. Los personajes cambian varias veces porque abarca, solo en la primera parte de la trilogía, un lapso de dos siglos, y gran parte de la trama esta compuesta de plots políticos, religiosos, históricos y comerciales. No quiero que inventen un Hari Seldon huyendo por las alcantarillas de Trántor, o un Salvor Hardin en duelos láser con el prefecto de Anacreonte, porque quiero que quienes no hayan leído el libro se topen al menos con una buena aproximación.
Sé que las adaptaciones pueden sorprender, pero para ello es necesario llamar a alguien que demuestre que ama la obra que adapta, como sucedió con Peter Jackson y El Señor .... Jeff Vintar, además de comerse Yo, Robot y vomitar un híbrido de Pinocho con Grand Theft Auto, se ha encargado de la versión fílmica de El Código Da Vinci, y con eso ya creo ser más claro en mis temores por lo que le pueda pasar a la obra maestra de Isaac Asimov.
Cruzo los dedos para que cambien de guionista. Le rezaré a las ruedas imparables de la psicohistoria.


